A finales de junio la animadora María Luisa Godoy, quien se encuentra con un avanzado embarazo, reveló que estaba contagiada con Covid-19.

Si bien no tuvo mayores síntomas, cuando comenzó a tener tos decidió consultar a un médico, quien le recomendó realizarse el test de PCR, pese a que pensó que saldría negativo.

Contrario a lo que esperaba, el examen dio positivo y de inmediato tomaron medidas de precaución junto a su marido Ignacio Rivadeneria. “No me preocupé por mi embarazo porque desde que llegó el Covid al país me puse a leer harto sobre cómo afectaba a las embarazadas y no hay ningún informe que confirme que es dañino para las embarazadas y los bebés en formación porque la placenta los protege”, afirmó a Las Últimas Noticias.

Tras la confirmación del resultado, la periodista se aisló en una habitación pequeña que usualmente usan para estudiar. Al día siguiente le explicó por Facetime a sus tres hijas, Violeta (7), Jacinta (5) y Luisa (3), que tendría que hacer cuarentena y que ellas tendrían que realizarse el test, en el cual las más pequeñas también arrojaron positivo.

“Se hicieron el examen y Nacho y Violeta salieron negativos. La Luisa y la Jacinta salieron positivas, aunque por suerte, también asintomáticas, así que también se fueron de cuarentena y en la casa con todos los resguardos con ellas y conmigo”, dijo. “Ahora ellas también salieron de cuarentena”, añadió.

Debido a su embarazo, la animadora comenzó a sentirse algo incómoda de estar en cama y al quinto día comenzó a tratar de activarse de a poco. Las niñas, en tanto, quedaron al cuidado de su papá.

“Hubo una parte muy difícil: hacerles entender a las niñas que no podíamos vernos. Los primeros días se ponían guantes y mascarillas habrían la puerta de la pieza donde estaba para entrar; tuve que cerrar con llave”, aseguró.

“Cuando se ponían a llorar por algo y me llamaban hacíamos Facetime. Lo que más me costó, y también a ellas, fue no poder abrazarlas. Es muy difícil explicarles a tus hijas que no las puedes abrazar, darles un beso, que si les pasa algo no las puedes contener. Eso me partió el corazón”, reconoció.

La cuarentena para María Luisa y sus hijas finalizó el jueves pasados. “Aquí todas gritaban. Yo estaba feliz. Nacho aliviado. Finalmente estaba agradecida porque acá tanto yo como mis dos hijas fuimos Covid-19 asintomáticas. Y todo ha sido volver a la rutina”, finalizó.