La actriz Salma Hayek reveló su duro proceso al contagiarse de coronavirus a inicios de este año, sufriendo la peor parte del virus.

La intérprete mexicana contó que su salud empeoró al punto de tener que ser conectada a oxígeno, aunque nunca fue internada. “Mi doctor me rogaba que me fuera a un hospital porque mi situación era bastante mala, pero yo le decía ‘no, gracias, prefiero morir en mi casa”, dijo en conversación con la revista Variety.

El contagio de la actriz fue mantenido en secreto, pero en dicha entrevista reveló que debió estar aislada durante siete semanas mientras se recuperaba y a más de un año de haber adquirido el virus, aún debe lidiar con las secuelas.

“Al principio comencé a hacer muchas entrevistas por Zoom, pero al rato me di cuenta que no podían ser tantas porque terminaba agotada“, dijo la actriz nominada a un Óscar por interpretar a Frida Kahlo.

No obstante, pese a sus complicaciones de salud, Hayek logró filmar House of Gucci, la nueva película de Ridley Scott protagonizada por Adam Driver y Lady Gaga. “No fue algo difícil, sólo volví a mi trabajo perfecto”, señaló.

La actriz ahora se prepara para el estreno de su próximo filme, Hitman’s Wife’s Bodyguard, a estrenarse en junio próximo, donde comparte pantalla con Ryan Reynolds y Samuel L. Jackson.