Alemania impondrá importantes multas a las empresas cuyos proveedores o filiales no respeten los derechos humanos o las normas medioambientales en el extranjero, indicaron este miércoles fuentes gubernamentales.

El consejo de ministros alemán aprobó un proyecto de ley que impone a las empresas alemanas de más de 1.000 empleados la obligación de vigilar atentamente estos asuntos.

En caso contrario se prevén multas de entre “100.000 y 800.000 euros” (120.000 y 967.000 dólares).

Las sanciones podrán llegar incluso al “2% del volumen de negocios anual” para aquellos grupos con una facturación superior a los 400 millones de euros (484 millones de dólares).