La drástica caída de las consultas, exámenes, procedimientos y cirugías puede tener, en el corto y mediano plazo, severas consecuencias para la salud de los chilenos.

Esto es especialmente relevante para las enfermedades catastróficas como el cáncer, el cual requiere un diagnóstico oportuno para aumentar las posibilidades de tratamiento y mejoría de los pacientes.

De acuerdo a estimaciones realizadas por la Asociación de Clínicas de Chile, solo entre mayo y junio de 2020 la detección de cánceres ha descendido en promedio en un 54% en comparación al mismo periodo del año anterior.

“Las cifras que detectamos son realmente alarmantes, ya que son muchas las personas que están postergando sus atenciones por temor al contagio del Covid-19. En las patologías más graves ello puede poner en peligro incluso la vida del paciente, ya que la detección temprana de la patología es fundamental para un buen pronóstico”, señaló el doctor Cristián Ugarte, presidente del Consejo Médico de Clínicas de Chile.

La Asociación de Clínicas de Chile, que representa a cerca del 70% de los prestadores privados del país, ha estimado que entre los cánceres más frecuentes los que más han decrecido en su diagnóstico, en comparación al año anterior, son: cáncer mamario (-33,3%), pulmón (-44%), gástrico (-33,3%), tiroides, (-58,8%), próstata (-72,2%) y colon (-50%).

En los cánceres menos habituales están los del sistema nervioso central (-80%), del cuello del útero (-70%), linfoma (-66,7%), leucemia (-50%) y melanoma (-44,4%).

“Estas dramáticas disminuciones son concordantes con la fuerte contracción observada en la demanda de exámenes clásicos de diagnóstico tempranos de patologías graves, lo que provocará que estas enfermedades sean detectadas en una fase más avanzada y con un peor pronóstico, lo que reviste un problema de salud pública al que debemos poner atención urgente”, explicó Ugarte.

Así, en cuanto a los exámenes diagnósticos, la asociación gremial estimó una baja considerable en los exámenes de Anatomía Patológica (tanto biopsias obtenidas durante cirugías como bajo ecografías), -fundamentales en la detección del cáncer- las cuales han caído en un 80%; por su parte, las mamografías han descendido en un 69%; los papanicolau en un 65%; el antígeno prostático un 56% y la imagenología en un 54,17%.

“El llamado a los pacientes es a que consulten oportunamente y realicen sus exámenes postergados. Las personas deben mantener prácticas de autocuidado y consultar ante malestares o sospechas y, desde luego, quienes debían controlar las patologías crónicas ya diagnosticadas”, agregó el profesional.

Por último, el doctor Ugarte sostuvo que las clínicas están preparadas para recibir y atender a los pacientes que requieren atención y a aquellos que por su condición crónica requieren seguimiento periódico, “aplicando todas las medidas de seguridad que permitan solucionar sus problemas de salud de manera oportuna”.