Cuando en abril, la ministra del Deporte, Natalia Ducó, dijo que la “ropa linda” era una prioridad en su cartera, parece que hablaba en serio, porque este fin de semana se le vio trabajando en terreno por los temporales usando nada menos que unas estilosas botas con tacón.
La exatleta visitó la comuna de Rengo, en la Región de O’Higgins, usando unas llamativas botas negras impermeables con taco, una combinación que parecía pensada para enfrentar simultáneamente una inundación, una reunión de gabinete y una salida invernal.
En el registro difundido en redes sociales, Ducó aparece recorriendo uno de los sectores afectados por las precipitaciones con ropa abrigada y sus particulares botas que no pasaron desapercibidas en las redes sociales.
Aunque aparentemente el calzado cumplía con el requisito técnico de la impermeabilidad al agua, su pronunciado taco no parecía precisamente el más recomendado para caminar entre barro, desniveles o superficies resbaladizas.
Por lo mismo, en X abundaron las bromas, comentarios y comparaciones sobre el atuendo escogido por la secretaria de Estado para visitar el lugar.
Algunos destacaron la dificultad añadida que implicaba desplazarse con ese tipo de calzado bajo la lluvia, mientras otros recordaron inevitablemente una de las frases más comentadas de Ducó desde que asumió el ministerio.
“Si una va fea, ya perdió”
En abril pasado, la ministra generó controversia luego de anunciar durante el ITTF World Para Future Santiago 2026 que una de sus prioridades sería entregar “ropa linda” a los deportistas.
“Para nosotros, la ropa que uno usa para representar a Chile es mucho más que un polerón. Es la ropa que usa el superhéroe cuando va a la pelea”, afirmó en aquella oportunidad.
“Si uno va fea, con la polera mala, ya perdiste, po”, complementó.
Ducó agregó entonces que los representantes nacionales debían ir “tan lindos vestidos” que los demás quisieran tener su ropa.
Sus declaraciones despertaron críticas de deportistas que cuestionaron que la indumentaria fuera presentada como una prioridad frente a necesidades como apoyo médico, mejores condiciones de viaje, infraestructura y financiamiento.
Días más tarde, la ministra pidió disculpas y admitió que sus palabras no habían sido las adecuadas, aunque mantuvo su postura respecto de la importancia del equipamiento deportivo.
Tres meses después, las botas con taco de la ministra demostraron que, al menos en materia personal, la secretaria de Estado parece seguir fiel a aquella filosofía. Podrá caer una lluvia torrencial, podrá haber barro y el suelo podrá estar resbaladizo, pero —parafraseando a la propia Ducó— si una va fea a terreno, quizás ya perdió.