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La bizarra pelea de Muhammad Ali contra experto en artes marciales: público abucheó y lanzó objetos

18 febrero 2024 | 06:50

De ‘combate del siglo’ a ‘la burla del siglo’. Fue tanta la vergüenza de Ali post pelea que decidió donar todo el dinero recaudado durante esa noche.

Muhammad Ali marcó un antes y un después en el boxeo mundial. Además de su fuerza y calidad arriba de un cuadrilátero, el oriundo de Louisville se convirtió en una figura social de enorme influencia en su generación.

El nacido como Cassius Clay en 1942 se caracterizó por su estilo de boxeo alejado de la técnica tradicional, aunque era un conocedor del deporte y de sus contrincantes.

El legendario deportista estadounidense, fallecido en el 2016, sostuvo combates memorables. Sin embargo, Ali protagonizó en 1976 una pelea totalmente rara, extravagante y fuera de lo común.

La estrella del pugilismo llegaba a Japón como campeón del mundo para enfrentar un combate ante el experto luchador de artes marciales, Antonio Inoki.

Una pelea que buscaba al ‘hombre más duro del mundo’ y que fue denominada como ‘el combate del siglo’. Se esperaba una memorable exhibición, pero estuvo lejos de serlo.

¿Cómo se concretó esta controversial pelea?

La historia apunta que fue el famoso boxeador quien lanzó el desafío. “¿No hay ningún peleador oriental que vaya a desafiarme? Daré un millón de dólares a quien me gane”, dijo Ali en su particular estilo.

Antonio Inoki recogió el guante a los dichos del púgil. El nipón, integrante en ese entonces del New Japan Pro Wrestling y muy popular en su país, aceptaría el reto y logró reunir los suficientes patrocinadores para que la pelea se llevara a cabo.


Tras firmar el contrato, Ali pensó inicialmente que sería un combate de exhibición en lugar de un combate real. No obstante, Inoki comenzó a entrenar con todo y el boxeador fue testigo de ello. Así, con incredulidad, le preguntó al oriental: “¿Cuándo hacemos el ensayo?“.

No, no. Esto no es una exhibición. Es un combate de verdad“, respondió Inoki, quien dejó de existir en el 2022.

Las reglas de este combate fueron especiales y esto sería el motivo por el que años más tarde sería catalogada como un “montaje” o “coreografía”, un tema que sigue siendo debatido.

Inoki solo podría golpear al boxeador con la mano abierta, siempre que no apuntase a la garganta. También le dejaban hacer zancadillas y lanzar patadas siempre y cuando una de sus rodillas estuviese en contacto con la lona. También se le permitía lanzarlas si estaba sentado. Por contra, Muhammad podía golpear con sus manos y piernas como quisieran.


Un combate que le ‘molió’ las piernas a Ali

El combate se celebró en el Nippon Budokan de Tokio, con una asistencia de 14 mil 500 aficionados. Los patrocinaron pusieron seis millones de dólares sobre la mesa.

Antonio Inoki salió volando tan pronto como empezó el primer asalto, deslizándose hacia las piernas de Muhammad Ali, que esquivó el ataque.

Ali se limitaba a hacerse para atrás y subirse a la segunda cuerda para esquivar las patadas y, a pesar de que en múltiples ocasiones le retó a que se pusiera de pie -incluso con insultos-, el japonés hizo caso omiso y siguió con su estrategia durante los primeros cinco asaltos.


El primer derribo de la contienda fue anotado por Inoki en el séptimo asalto, quien tras ser sorprendido con un largo jab, derribó a Ali con una patada.

La pelea siguió entonces un patrón similar al del comienzo, con Inoki intentando derribar a Ali, quien veía casi imposible conectar un puñetazo. Ante la suma de maniobras ridículas, la incredulidad y el fastidio del público aumentaban conforme corrían los rounds.

Todo terminó en un empate sospechoso tras 15 asaltos. Ali lanzó 7 puñetazos y 49 patadas descendentes, aunque tan sólo 6 del total de estos ataques tuvieron efecto considerable. Por otra parte, Inoki tiró 4 golpes junto con 107 patadas ascendentes, contando en total unos 78 impactos.

Un combate que le ‘molió’ las piernas a Ali. Las heridas en sus piernas le provocaron dos coágulos y una infección, por lo que estuvo algunos días en el hospital.

“La estafa del siglo”: las repercusiones al combate

Tras la lectura del fallo, buena parte del público del Budokan comenzó a abuchear y a tirar objetos al ring. Incluso, pidió la devolución del dinero de la entrada.

“El famoso combate del siglo resultó ser la estafa del siglo. La pelea fue bastante aburrida de principio a fin y demostró una vez más que cuando una manzana pelea contra una naranja, el resultado solo puede ser una ensalada de frutas”, indicó al día siguiente el periódico Japan Times.

Fue tanta la vergüenza de Ali post combate que decidió donar todo el dinero recaudado durante esa noche.

¿Memorable exhibición? Muy lejos de serlo. Todo terminó en una función cuasicircense, más cercana a ‘Titanes del Ring’ que a una contienda deportiva.