Más de 3.500 voluntarios que iban a ejercer de guías en varias ciudades de Japón durante los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio han renunciado a participar en ellos, ha confirmado la empresa de radiodifusión pública japonesa NHK.

Según ha explicado el medio nipón, 40.000 personas habían sido reclutadas para servir de guías en diferentes ciudades cercanas a la capital durante la cita olímpica, del 23 de julio al 8 de agosto, y paralímpica, del 24 de agosto al 5 de septiembre. De ellas, 3.500 han renunciado.

De esta manera, se suman a las 10.000 renuncias confirmadas el pasado martes de entre los 80.000 voluntarios reclutados por el Comité Olímpico Internacional (COI) y el Comité Paralímpico Internacional (CPI) que iban a desarrollar tareas de apoyo para los deportistas y los espectadores en los escenarios de los Juegos y la Villa Olímpica.

Nueve de los 11 gobiernos de las prefecturas que reclutaron voluntarios presentaron sus números de renuncias. La prefectura de Chiba encabezó la lista con 1.083 abandonos a finales del mes pasado, seguida por Miyagi, con alrededor de 800, y por Fukushima, con alrededor de 630. Se espera que el total aumente considerablemente cuando Tokio y la prefectura de Saitama den sus cifras.

Entre los motivos esgrimidos por los voluntarios retirados, las prefecturas aseguran que muchos argumentan que sus condiciones de vida, de trabajo o de estudios “han cambiado desde que se pospusieron los Juegos” en 2020.

Muchos abandonaron por su “preocupación por la propagación del coronavirus”, mientras que otros afirmaron que “ya no tenían ninguna razón para participar al no haber espectadores extranjeros”. Además, algunos reconocieron estar “preocupados por la opinión pública”, con varios municipios divididos sobre la idoneidad de la celebración de los Juegos.