Desde argentina, la veterana nadadora chilena Kristel Köbrich continúa con su preparación para lo que será un hito histórico en su carrera: sus quintos Juegos Olímpicos.

En marzo,la deportista nacional participó en los Sudamericanos de Deportes Acuáticos de Buenos Aires, donde consiguió un oro en 1.500 y plata en 800. Resultados que reflejan su metódico trabajo de cara a Tokio.

Sin embargo, y ad portas de esta nueva aventura, Kristel se lo toma con mesura y confiesa que este desafío lo ve con mucho respeto, orgullo y honor.

En conversación con BioBioChile, la nadadora olímpica se refiere a este quinto ciclo olímpico y relata cómo ha sido vivir y prepararse en medio de una pandemia.

Luis Robayo I Agence France Presse

Estuve seis semanas sin tocar el agua, para mí fue un mundo nuevo

Hola Kristel, ¿Cómo has vivido la pandemia en Argentina?

Nos ha tocado a todos de distintas maneras, nosotros como deportistas, fue un momento de mucha incertidumbre, el hecho que no se sabía si se harían o no los Juegos Olímpicos. Cuando se aplazaron me tomé unos días libres y después arranqué con la parte física fuera del agua. Estuve seis semanas sin tocar el agua, que para mí era un mundo nuevo, y lo digo con mucho respeto porque hay nadadores en Chile que no pueden volver. Estamos muy atrasados con el tema de natación.

¿Y los entrenamientos?

Acá tengo una piscina chiquitita. No sabía que tenía una caldera, estaba rota, pero se pudo arreglar la bomba con la ayuda del gobierno de Chile, que han estado muy pendientes. Están muy encima de nosotros para que estemos lo mejor posible.

Gracias a eso me pude meter acá, pude calentar un poco el agua y pude meterme una vez al día. Estuve casi seis semanas así y ya después en junio la Federación de Córdoba, en conjunto con el gobierno de Chile, presionó un poco y se hizo una lista, donde éramos 12 que estábamos autorizados para estar en una piscina.

¿Cuánto tiempo estuviste así?

Eso duró hasta agosto-septiembre. Ahí se habilitó un poco más, pudieron ingresar más nadadores y ya en diciembre pudimos nadar en la piscina de alto rendimiento. Lo que hemos modificado es el gimnasio. Yo arriendo los implementos y los tengo en casa, los protocolos siguen.

Maddie Meyer I Agence France Presse

Sé que es un número que llama un poco la atención

Con toda la incertidumbre que se vive en torno a los Juegos Olímpicos de Tokio, ¿Hay un cierto grado de temor en ir a participar?

Nosotros como deportistas tenemos un objetivo que es bien claro. Si se llega a modificar en ese momento, nos adaptaremos a esa modificación. Pero hoy tenemos el objetivo claro, hoy por hoy se hacen los Juegos… Nosotros trabajamos y no especulamos. Seguimos con el mismo entusiasmo de que para allá vamos. Esa especulación, o vamos a ver que onda, no, no trabajamos así. Tenemos muy claro lo que significan unos Juegos Olímpicos. En el momento se verá si se cambia o no la situación. Queremos que siga así.

Atenas 2004, Pekín 2008, Londres 2012, Brasil 2016 y ahora Tokio 2020 ¿Qué se siente clasificar a tus quintos Juegos Olímpicos?

Siguen siendo igual, con mucho respeto, orgullo y honor. Con muchas ganas y con el objetivo súper claro, de seguir trabajando. Así que obviamente sé que es un número que llama un poco la atención, pero se sigue sintiendo igual como el primero, es una maravilla. Inexplicable, porque todavía lo puedo vivir, lo siento así, me vibra así. Va de la mano de la pasión que tengo con el agua. Sigo muy agradecida de poder hacer hoy lo que amo, que es la natación.

De todos los Juegos en los que has participado, ¿Recuerdas uno en especial? ¿Alguno más significativo que otro?

Todos tienen su no se qué, todos me han hecho crecer, disfrutar, aprender, tener excelentes resultados. Todos me han ayudado a evolucionar como deportista y como persona. Y no solo los Juegos, en cada torneo por el cual paso es un escalón más, una experiencia más, y una historia más que dejo marcada en mi carrera como deportista.

Jim Watson I Agence France Presse

Llevas bajo el brazo una tremenda trayectoria, ¿Cómo lo haces para mantenerte vigente?

Seguimos trabajando igual y tenemos las mismas expectativas del año pasado, cuando se iban a hacer. Se modificó, se paró. Ahora estamos en esto, no especulamos y esperamos a ver que pasa. Hoy sabemos y estamos trabajando para estos Juegos, y si no están se verá qué pasa en mi cabeza.

Hoy tenemos una realidad muy triste, que va a pegar muy fuerte y que no se va a ver ahora

¿Cómo crees que ha cambiado el escenario para los nadadores en Chile?

Algunos hemos podido ser privilegiados, por el nivel que se tiene, por haber ido a un Sudamericano o clasificar a unos Juegos Olímpicos. Hoy tenemos una realidad muy triste, que va a pegar muy fuerte y que no se va a ver ahora, sino que más adelante. Como amante de la natación, no me gusta que cientos de piscinas a lo largo del país estén abandonadas. Más allá de que se llegue a un nivel competitivo, la masa de gente que quiere ir a nadar tres veces a la semana, el chico que tiene taller todas las tardes, eso no lo estamos teniendo hoy. Estamos perdiendo muchos talentos. Sé que es un momento que hay que transitarlo y entusiasmarlos.

Respecto a eso, ¿Qué te parece la inclusión del horario de franja deportiva en Chile?

Me alegro muchísimo porque sé que mucha gente se está moviendo, pero siguen habiendo incoherencias que me llaman un poco la atención, pero son decisiones del gobierno, que tratan de hacerlo lo más ordenado posible o lo más protocolar posible.

Hace poco hiciste un video dándole la bienvenida a La Roja femenina a estos Juegos Olímpicos, ¿Qué consejo le darías a las jugadoras y a los deportistas que debutan en el Team Chile?

Que disfruten. Este es un movimiento muy lindo, es una magia que se hace cada cuatro años, es algo tan único y particular. Hay que disfrutarlo, y hay momentos que ni con fotos ni con nada, es una experiencia inigualable e impagable.

¿Qué mensaje le darías a los chilenos y chilenas que atraviesan esta pandemia, y que estarán viendo su participación en Tokio?

Que nos sigan y que nos apoyen. Nosotros los apoyamos porque sabemos lo que significa estar parados. Quizás tenemos una responsabilidad un poco más grande, por eso tenemos quizás apoyo distinto. Las ganas siempre están y nos encantaría que se entusiasmaran, que nos sigan y que se alegren con nosotros. Vamos a hacer un Team con mucha gente nueva, con la inclusión del fútbol femenino, que nos sirve un montón. Queremos aprovecharlo y estar lo más juntos posibles y sentirnos más apoyados.