“Fui un zombie feliz… no dormí absolutamente nada”. Con estas palabras la tenismesista Paulina Vega resumió el día después de su mayor hazaña deportiva: la clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio.

Y es que si bien Vega dijo presente en Atenas 2004, esa vez lo realizó en la modalidad de dobles femenino. Esta vez se ganó a pulso, paso a paso, un boleto a la competencia individual, la más prestigiosa de todas.

La actual 75 del mundo hizo de las suyas el pasada 14 de abril en el Preolímpico: consiguió tres triunfos en un día y, con ello, los pasajes a la cita de los anillos.

En entrevista con BioBioChile Vega repasa su carrera. Cuenta su mayor alegría en el deporte, pero también la derrota que no la dejó dormir.

No es todo. La deportista también habla de sus enormes ganas de asistir a Tokio y ruega para que estos no se suspenden. “Igual la salud esta primero”, dice de todos modos. El mano a mano con Paulina Vega.

Paulina, primero que todo felicitaciones. ¿Cómo fue despertar con la clasificación a Tokio?

La verdad que recién ahora estoy procesando todo lo que me pasó hace un par de días atrás. Se puede decir que fui un zombie feliz el día después de clasificar, porque me vine al hotel y no dormí absolutamente nada.

¿Qué fue lo que sentías que no podías dormir?

Es que me quedé dándole vueltas a lo que pasó, pensando. También estuve tratando de contestar todos los mensajes en Instagram y me volví loca.

¿Qué más te pasó?

Después vino un día intenso también porque mis compañeras siguen compitiendo. Entonces estuve ahí, haciendo calentamiento con ellos, y muchas cosas.

Bastante movimiento entonces…

Sí, ha sido bastante la locura. Pero estoy feliz, muy contenta, y con ganas de ya volver a empezar a entrenar. Imagínate, clasifiqué a Atenas 2004 y ahora, muchos años después.

“Hice un cambio radical para llegar”

¿Cuál crees que fue la clave para que pudieras quedarte con el cupo?

La verdad que este año por lo menos hice un cambio radical en cuanto a lo que venía entrenando. Estaba en España. Este año por la pandemia fui a Alemania a aun centro de entrenamiento y de ahí no he salido.

Por la pandemia, imaginamos…

Sí, he estado prácticamente encerrada entrenando. El centro tiene mesas, dormitorios, entonces es perfecto para yo poder dedicarme al 200%.

Entonces te resultó beneficioso lo del coronavirus

La verdad que la pandemia me afectó para bien, en lo deportivo. Fue lo único y más positivo para mi, porque tuve una oportunidad que no hubiese existido si no hubiese habido pandemia, y la pude tomar. Y me ayudó a clasificar.

¿Por qué no hubiese resultado sin pandemia?

Primero, porque se hubiese jugado el preolímpico el año pasado, porque no se hubiese cancelado, y lo que yo era el año pasado a lo que soy hoy, hay mucha diferencia. El trabajo no es mío no mas, la federación fue la que me apoyó para poder quedarme este año allá, con el IND también.

¿Qué es lo más especial de estar en Alemania?

Apostamos a algo que era distinto y yo sabía que iba a tener la facilidad de entrenar mucho mejor. Con entrenadores que estuvieran encima mío, el poder jugar ligas, que es algo que venía haciendo, pero ahora mucho más dedicado todo hacia mi. Lo otro también es que estoy trabajando una terapia vegetativa y la verdad que esas cosas son detalles que para mi son ventajas, cuando veo las diferencias

“No clasificar a Londres 2012 fue mi peor luto deportivo”

Ahora vives un momento deportivo feliz. ¿Pero cuál fue el más complicado?

Sin duda alguna cuando no clasifique a Londres 2012. Estuve en la misma situación que ahora, llegué a una final para clasificar y perdí el cupo 14-12 en el séptimo set con una venezolana, que es buena y ya ha ido como a cinco Juegos Olímpicos, de hecho fue abanderada de ellos en Londres.

¿Cuál fue la sensación de ese momento?

Creo que ese fue el peor luto de mi vida deportiva y tuve que vivirlo, y no es tan agradable saborear también eso. Pero se aprendió mucho y tuve 10 años después mi revancha.

¿Y el punto más alto de tu carrera es el de ahora?

De todas maneras. Esto es lo mejor que me ha pasado. Yo fui a Atenas por dobles damas y obviamente fue una clasificación muy linda, era todavía más joven. Pero son distintas experiencias.

¿Cuál es la mayor diferencia entre ambas?

Ahí, a Atenas, yo iba a pasear, a disfrutar. Esta vez me la gané solita, me refiero a jugando individual, y la verdad que con el apoyo de todos, mi familia, la federación, la gente que hace que pueda soñar y seguir luchando. Y se disfruta mucho más.

¿Qué expectativas tienes para Tokio?

Primero que se realicen. Ahora más que nunca estoy cruzando los dedos porque es un tema complicado. Hay muchas cosas en juego, no solamente a nivel deportivo, también económico, del país, así que espero que puedan llevarse a cabo. Pero, por supuesto que siempre está por delante la salud. Así que espero que puedan tenerlo bien controlado

¿Algún objetivo que te hayas planteado?

La verdad es que aquí van las mejores jugadoras del mundo, son muy pocas las que pueden participar en los Juegos. Para mi, y sería histórico también para Chile, poder avanzar al menos una llave. Jugué hace poco contra la 27 del mundo, yo estoy 75, y perdí 4-3. Creo que mis expectativas son poder avanzar partidos.

¿Cómo sigue ahora tu preparación?

Yo regreso a Alemania ahora el 21, porque tengo que jugar los playoff con mi equipo de Austria en mayo. Y luego ya esta semana vamos a conversar con mi equipo técnico de la federación, para hacer una buena planificación para Tokio.

La foto con Roger y la preocupación por su familia

¿Tienes algún ídolo en el deporte?

Roger Federer, me encanta. De hecho en Atenas lo conocí, tuve la posibilidad de tomarme una foto y me encanta cómo es, cómo se proyecta, como un caballero como dice la gente del circuito.

Te has informado de él entonces

La otra vez le preguntaba a Feña González cómo era Roger y me decía que de verdad era uno de los más grande del circuito, que es muy buena gente, y eso a veces vale más de si es buen jugador o no.

¿Cómo fue la de foto? ¿Cómo te acercaste?

Me acerqué no mas. Antes le había preguntado a Fernando (González) de si podría tomarme una foto con él si me lo encontraba, y me dijo que sí, que para Roger no sería problema y que no pondría peros. Y ahí me dije ‘Ojalá me lo tope’, aunque sabiendo que es difícil que eso pase porque en Juegos Olímpicos las instalaciones son muy grandes.

¿Dónde ocurrió el milagro?

un día fui a dejar mi bolso para ir al comedor, estaba en esa zona, y al lado mío veo una maleta gigante con raquetas de tenis. Miro y era Roger. Así que le dije a una chica que cuidara mi bolso y saqué mi cámara, porque en ese tiempo se usaban las cámaras, y me tomé la foto con él.

Podemos imaginar tu alegría

Sí, fui muy feliz.

Ahora que debes retornar a Alemania ¿Cómo están las cosas por allá con la pandemia?

La verdad que está todo hace ya un buen rato parado. De hecho nada de comercio, esas cosas. Solamente abierto las cosa de necesidad básica. La verdad que siento que es lo mismo que ya llevamos 5 o 6 meses, siempre más reglas, toques de queda, pero ya están vacunando. Bueno, supongo que irá declinando con el tiempo.

¿Y cómo lo aguantado tu familia en Chile? ¿Difícil comunicarse?

Estoy siempre en contacto. Mis papás tienen 75 años, llevan un año casi encerrados y es difícil la situación para la gente, para poder mantenerse positivos, optimistas, cuando solo hay que esperar. Pero la salud es lo primero. Están todos bien gracias a Dios.

¿Te sorprende cuando ves las noticias cómo se ha desarrollado el virus en nuestro país?

La verdad yo no sé por qué hay tanto caso si hay tantas regla, tantas restricciones, si hay gente vacunada… y siguen habiendo casos. No sé. Espero que vaya bajando la cantidad y esto ya pase luego a la historia.