El sábado 21 de noviembre de 2020 la vida del atleta Roberto Tello cambió para siempre.

El campeón sudamericano de 3 mil metros con obstáculos se dirigía a su hogar cuando, a la altura de Purísima, impactó su motocicleta con un muro de contención de la Costanera Norte.

El corredor de 28 años pensó que se moría. Trató de levantarse, pero no tenía fuerzas. Un dolor inaguantable en su brazo izquierdo es lo que más recuerda del momento, al igual que el charco rojo que lo rodeaba.

Las personas que se acercaron a auxiliarlo, entre ellas una enfermera, daban un paso atrás al ver el estado en el que quedó Tello, quien fue trasladado sin signos vitales a la Clínica Alemana.

En el recinto médico debió ser reanimado con electroshock, mientras su familia llegaba al lugar para enterarse de que al atleta debían amputarle un brazo de urgencia.

Cuando despertó, intubado y sin poder hablar, se enteró de su trágico diagnóstico: además de la amputación de su extremidad, resultó con un pulmón perforado, costillas fracturadas, dos vértebras quebradas y el desforramiento de su pierna izquierda.

“Estuve más de 10 días intubado, con cuello cervical y amarrado de pies y manos. Cuando me despertaban, me quedaba mirando fijo quieto todo el rato. Fueron días pencas, me daba pena en verdad”, recordó Tello en diálogo con El Mercurio.

“Aún siento el brazo”

Roberto recibió el alta el pasado 31 de diciembre, mismo día en que pudo estar con su hijo que nació mientras él estaba hospitalizado.

Asegura que sigue con mucho dolor y aún no acepta que perdió un brazo, por lo que sabe que el proceso de reintegrarse será bastante tedioso.

“Estoy con mucho dolor, con tramadol y metadona. Yo siento el brazo y puedo mover la mano. Lo llaman ‘miembro fantasma’, porque el cerebro aún no comprende que tengo brazo, entonces manda la señal y, como no hay respuesta, la devuelve y ahí me duele”, detalló el deportista.

“He estado con harta terapia de dolor, elongaciones, kinesiólogo, reiki y sicólogo. El reiki es lo que más me ha ayudado, me limpia el shock del accidente”, añadió Tello.

Consultado por su regreso al deporte, Roberto intenta calmarse y tomarse las cosas con tiempo ya que, incluso, se le pasó por la cabeza intentar clasificar a los Paralímpicos de Tokio 2021.

“A veces me despierto con las piernas a full, pero si corro las heridas se me pueden humedecer. También tengo que ver como voy a bracear. A veces me apuro, pienso ‘podría estar en Tokio’, pero luego me calmo”, apuntó el atleta.

“Me dijeron que en seis meses bajará todo el dolor. Espero volver a trotar en un mes, voy a andar descalibrado porque será muy diferente. Capaz tenga que buscar algún contrapeso con un plástico (prótesis)”, complementó Tello.

Para cerrar, Roberto aseguró que “soñé con una medalla olímpica como convencional y ahora lo estoy pensando como paralímpico. Cuando me comenzar a contar lo que había pasado, me sentí un afortunado de estar vivo y disfrutar las cosas simples. Vivo el ahora. Ahora construyo con lo que tengo, con mi familia y mi hijo”.