El gobierno de Bolivia premió con incentivos económicos a los atletas nacionales que obtuvieron medallas en los Juegos Panamericanos Lima 2019, donde el ráquetbol le dio su primer oro en la historia de ese torneo.

Que en el podio panamericano se entone por primera vez el himno boliviano fue “histórico, inédito y sigo convencido que aquellos que han conseguido por primera vez medallas ya son inmortales para toda la vida, podrán venir más medallas de oro pero esto ya está en la historia“, señaló el presidente Evo Morales.

Cada dorada fue recompensada con 30.000 dólares (un poco más de 21 millones de pesos), la plata con 20.000 (14 millones) y la bronce con 10.000 (7 millones). En Chile, en tanto, los premios fueron de $7.354.950, $4.903.300 y $2.451.659, respectivamente, con la variante en en caso de duplas el total se divide, mientras en equipos se duplica para después repartirse equitativamente.

Bolivia había batido en la final de ráquetbol por dos triunfos contra uno a Colombia para colgarse una histórica medalla de oro. Además logró dos platas y dos bronces.

La delegación boliviana fue reconocida en una ceremonia pública en la Casa de Gobierno, donde el mandatario dijo que este logro sirve para “mostrar el camino a las nuevas generaciones”.

El sistema de recompensas pecuniarias se inició el año pasado cuando Morales entregó un total de 570 mil dólares a 59 atletas que obtuvieron un total de cuatro oros, 15 platas y 15 bronces en los Juegos de Odesur.

En las 17 ediciones previas de los Juegos Panamericanos, entre Buenos Aires-1951 y Toronto-2015, Bolivia había ganado apenas ocho medallas: dos platas y seis bronces.

Su primer metal, una presea de plata de William Arancibia en taekwondo, se produjo en La Habana-1991.