Conmoción en Uruguay. El fútbol charrúa está de luto tras el asesinato de Nahuel Varela, un jugador de las divisiones inferiores de Miramar Misiones, club que milita en la Primera División.
El suceso se produjo en la madrugada de este lunes 3 de marzo en la zona de Cerrito de la Victoria, en Montevideo. Varela, de 17 años, y un amigo, de 19, estaban en la puerta de un local cuando un auto y una moto aparecieron en el lugar y desde allí abrieron fuego contra ellos.
Tras ser atacados, ambos jóvenes fueron trasladados al Hospital Español, pero debido a la gravedad de sus heridas fallecieron horas después.
El club Miramar Misiones publicó un comunicado a través de sus redes sociales, lamentando el deceso de uno de sus futbolistas.
“Con profunda tristeza tenemos que informar el fallecimiento de Nahuel Varela, juvenil cebrita. Nuestro más sentido pésame a su familia, amigos e integrantes del plantel generación 2007 en este momento tan doloroso. Que descanses en paz, Nahuel“, comunicó la institución en su cuenta de X.
Luego, la institución lanzó un fuerte descargo: “En los últimos tres meses, tres juveniles fueron asesinatos en Uruguay… Nuestro país no está en guerra, pero lidera el ranking de armas en manos de civiles en Latinoamérica. Más que Haití, El Salvador, más que todos”.
“¿Hasta cuándo las autoridades van a mirar para el costado?“, cerró, apuntando a la inseguridad del país.
Así, este hecho recordó otros sucesos que terminaron con la vida de jóvenes futbolistas uruguayos. En la última Navidad, el arquero Geral Froste, de 14 años y que militaba en las inferiores de Montevideo City Torque, fue asesinado en medio de una violenta disputa entre familiares que terminó con el adolescente con varios impactos de bala.
Previamente, en agosto del 2024, Mateo Estigarribia -de 17 años y que se desempeñaba en las formativas de Boston River– fue baleado cuando acompañó a su padre a buscar un teléfono celular que había comprado por Internet.