Clint Capela activó el sentido arácnido y sorprendió al mundo de la NBA con una increíble intercepción.

El State Farm Arena fue el escenario de una increíble jugada que quedará en la historia de la NBA. Durante la jornada de este jueves, en el encuentro entre Atlanta Hawks y Washington Wizards, el suizo Clint Capela se matriculó con un robo irrepetible.

Los ‘halcones’ ganaron (134-116)y gustaron, en una exhibición impecable del pívot de 2,08 metros, quien no sólo promedió nueve puntos y ocho rebotes en los apenas 14 minutos que disputó, sino que también activó todos sus reflejos felinos.

Una surrealista jugada defensiva que sorprendió hasta a los comentaristas de la NBA, quienes quedaron boquiabiertos cuando Capela interceptó de espaldas y sin mirar un pase de Jordan Goodwin con su mano derecha, recuperando la posesión para el elenco de Atlanta.

La contorsión hizo recordar a los fanáticos los mejores tiempos de Dennis Rodman que, jornada a jornada, buscaba superarse a sí mismo como uno de los jugadores con más robos de balón en aquella época.

Los Hawks se encuentran en la octava posición de la Conferencia Este, hasta el momento, clasificados al ‘play-in’.