Zhou Tong, mediocampista del Auckland City, protagonizó una de las escenas más comentadas del Mundial de Clubes durante el partido ante el Benfica.
En los minutos finales de la primera parte, con el marcador igualado sin goles, el futbolista chino recibió un balonazo directo de Álvaro Carreras que lo dejó aturdido en el suelo.
Aunque no perdió el conocimiento, Zhou necesitó atención médica inmediata. Todo parecía indicar que sería sustituido, pero el jugador tenía otros planes.
Cuando se levantó y caminaba hacia la banda, el médico del Auckland solicitó el cambio y ahí Zhou perdió sorpresivamente la compostura.
Visiblemente molesto, el volante se encaró con el médico delante de todos, agitando los brazos y protestando con vehemencia. No quería salir.
Su reacción fue tan contundente que el cambio no se llevó a cabo. Apenas segundos después, Zhou volvió al terreno de juego con la aprobación del árbitro.
Y justo al reanudarse el juego, el argentino Angel Di María convirtió un penal para los portugueses que rompió el empate en el Exploria Stadium y cambió el rumbo del partido.