Un equipo de arqueólogos anunció el descubrimiento de dos estatuas de faraones de más de 3.000 años de antigüedad.

Las reliquias fueron halladas en el distrito de Mattarya, sitio de la antigua capital de Heliópolis, hoy en día un denso barrio de las afueras de El Cairo.

El anuncio del descubrimiento, realizado el jueves en la noche, refuerza las hipótesis sobre la talla gigantesca del Templo del Sol que se hallaba en ese sitio en la época del faraón Ramsés II.

Según Ayman Ashmawy, el jefe del equipo de arqueólogos egipcios y alemanes, algunos de los restos corresponden a una estatua de ocho metros de largo, esculpida en cuarzo, y que representa “probablemente” al propio Ramsés II.

“Esta estatua no está esculpida y no puede ser identificada, pero el hecho de que se halle a las puertas del templo del rey Ramsés II querría decir que podría pertenecerle”, explicó el ministerio egipcio de Antigüedades en un comunicado.

El otro fragmento de estatua es de cal, y pertenecería a la época del rey Seti II.

Ramsés II y Seti II eran faraones de la dinastía XIX, que gobernaron de 1314 a 1200 a.C.

Descubren gigantescas estatuas perdidas de faraones en Egipto
Khaled Desouki | AFP

“El descubrimiento de las dos estatuas muestra la importancia de Heliópolis, dedicada al culto de Ra”, el dios Sol, explicó Ashmawy.

Heliópolis resultó muy dañada durante la época grecorromana, cuando la mayor parte de sus obeliscos y colosos fueron transportados a Alejandría o Europa.

En la época musulmana, las piedras sobrantes fueron utilizadas para construir El Cairo.