De la noche a la mañana, la aplicación FaceApp se volvió una de las más bajadas de América. Lo anterior, puesto que la app incorporó una notoria mejora en su efecto de “envejecimiento” el que, básicamente, recrea cómo luciría una persona en la tercera edad… de forma muy realista.

Tal fue la fama de la aplicación, que rostros de la música, el cine, la televisión y de redes sociales, se unieron a la “fiebre” y compartieron con sus seguidores sus versiones ancianas. Sin embargo, ¿cómo logra esta aplicación realizar estas imágenes?

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Consultado por la sección de Vida, Ciencia y Tecnología del diario El Mercurio, el especialista en inteligencia artificial (IA) y académico de Computación de la Universidad Católica Denis Parra, explicó que éstas se obtienen con una técnica llamada CycleGAN (GAN sigbifica redes adversarias generativas).

Tal como detalla el portal de tecnología Genbeta, esta técnica se trata básicamente de enfrentar a dos tipos de inteligencia artificial que logran una imagen óptima (muy cercana a la realidad).

Una red es la “generadora” y la otra es la “discriminatoria”. Ambas extraen datos de una gigantesca base compuesta por fotografías en donde, la “generadora” intenta crear variaciones de los datos ya vistos y crear variaciones.

En tanto, la “discriminatoria” identifica si “el rostro que está viendo forma parte del entrenamiento original o si es un rostro falso que creó la red generativa. Mientras más lo hace, la red generativa se hace mejor creando y a la red discriminadora se le hace más difícil detectar si el rostro es falso”, explica el citado portal.

Por su parte, Denis Parra explica: “Para lograrlo, el sistema tiene imágenes de caballos y aparte otras de cebras, y con ellas ‘entiende’ lo que es necesario para lograr pasar de una a otra, como aplicar rayas y cambiarle el color (…) No es necesario que el sistema posea imágenes de la misma persona joven y vieja para aprender. Basta que tenga un gran set de personas jóvenes y otra de personas de dad para que aprenda a realizar la transformación”.

En tanto, esta técnica de machine learning o aprendizaje automático ya había sido vista en otras plataformas. Un ejemplo claro es cuando Facebook o Google Photos logra identificar los rostros de las personas en una imagen, para luego etiquetarlas y/u ordenarlas.

“Por eso esta aplicación es tan realista y distinta a otras que ya existían. Ya que no sólo pone arrugas en los ojos o te quita pelo, sino que modifica la forma de la cara, la nariz, la piel la hace menos tersa. Son un conjunto de modificaciones que, además, dan como resultado una foto de gran resolución”, agrega el experto respecto a las imágenes de FaceApp.

Investigación y riesgo de privacidad

No obstante, la realista técnica de la aplicación no es la única que ha dado que hablar estos días. La popular aplicación, creada en Rusia y que permite a los usuarios estimar cómo se verán a medida que envejecen, es objeto de controversia en Estados Unidos, donde un senador pidió al FBI investigar sus potenciales riesgos para la “seguridad nacional y la privacidad”.

Tal como recoge el medio español El País, lo anterior se debe a que los servidores de la plataforma se encuentran en Rusia (la firma encargada de la aplicación es Wireless Lab).

Y es que el hecho de que su centro de operaciones esté fuera de la Unión Europea hace que sea más compleja la aplicación de las leyes comunitarias sobre protección de datos, conocidas por ser las más exigentes que existen en los países desarrollados.

Pero eso no es todo, ya que algunos expertos señalan que la política de privacidad de FaceApp es demasiado vaga.

De acuerdo al citado medio, al aceptar las condiciones de uso de la aplicación, se especifica en la petición de autorización que los datos pueden ser cedidos a terceros, aunque no se mencionan los usos que estas compañías pueden hacer de la información. También pide acceso a contactos y otros sitios que no afectan a la generación de fotos.

Frente a estos cuestionamientos, Kaspersky Lab analizó la aplicación, y aún cuando en este caso no hay un riesgo evidente, la firma señaló que es un buen momento para llamar la atención sobre la privacidad en el reconocimiento facial.

“La foto se envía a los servidores de la aplicación donde realizan la modificación y se la envía al usuario”, detalló Fabio Assolini, analista senior de Seguridad en Kaspersky.

“En el caso de FaceApp, al utilizar Inteligencia Artificial para realizar las modificaciones del reconocimiento facial, el propietario de la empresa podría vender estas fotos a empresas de este tipo, y estos datos pueden ser utilizados fácilmente por ciberdelincuentes para falsificar nuestra identidad”, alertó.

Luego de que surgieran las primeras críticas, su creador, Yaroslav Goncharov, decidió defender el funcionamiento de la aplicación.

En conversación con el sitio especializado TechCrunch, el ruso afirmó que “no vendemos ni compartimos datos de usuarios con terceros”, añadiendo que se puede eliminar el contenido compartido en la plataforma a través de “Configuración / Soporte / Informar un error”.