Tecnología
Lunes 04 marzo de 2019 | Publicado a las 10:25
Fundador de la World Wide Web pide "salvarla" 30 a√Īos despu√©s de su creaci√≥n
Por Camilo Suazo
La información es de Agence France-Presse
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La World Wide Web, o red inform√°tica mundial, celebra sus 30 a√Īos en marzo pero la presencia de noticias falsas y la influencia de las redes sociales han llevado a su creador, Tim Berners-Lee, a lanzar una campa√Īa para “salvarla”.

En 1989, Berners-Lee, un joven f√≠sico que trabajaba en el centro de c√°lculo CERN (una organizaci√≥n europea de investigaci√≥n nuclear), cerca de Ginebra, imagin√≥ un “sistema de gesti√≥n descentralizada de la informaci√≥n”, el primer paso hacia la web actual.

Treinta a√Īos m√°s tarde, en el que fue su despacho, solo una placa conmemorativa y un extracto del anuario del CERN recuerda ese momento hist√≥rico.

“Tim trabajaba much√≠simo, la luz siempre estaba encendida en su despacho”, explica a la AFP Fran√ßois Fl√ľckiger, que despu√©s de que Berners-Lee se fuera al instituto MIT, en Estados Unidos, en 1994, retom√≥ la direcci√≥n t√©cnica de la web en el CERN.

Tim Berners-Lee se encargaba del anuario internet del CERN pero al mismo tiempo buscaba un sistema para que los miles de científicos repartidos por el mundo pudieran compartir a distancia sus investigaciones.

“Desde el principio estaba presente la dimensi√≥n planetaria. Enseguida tuvimos las sensaci√≥n que la historia se estaba escribiendo”, a pesar de que un superior dijo que se trataba de un proyecto “vago”, recuerda Fl√ľckiger.

En 1990, el belga Robert Cailliau se unió a Berners-Lee para contribuir a la promoción de su invento, basado en el lenguaje HTML (que permite crear páginas web), el protocolo de intercambio de hipertexto HTTP (que permite a los usuarios pedir y luego recibir una página web) y las direcciones URL.

A finales de 1990, Berners-Lee pone en marcha el primer servidor y navegador web del CERN.

Desde entonces esta red ha permitido “que prosperen una enorme cantidad de actividades humanas”, dice con entusiasmo Ian Milligan, un profesor especializado en el estudio de los archivos de la web de la universidad de Waterloo, en Canad√°.

“Un monstruo descontrolado”

Fl√ľckiger, hoy retirado, considera que la web es una de las tres grandes invenciones del siglo XX que configuran la sociedad digital, junto a la tecnolog√≠a IP y los algoritmos de b√ļsqueda de Google.

Pero con “el acoso digital, las ‘fake news’, la histerizaci√≥n de las masas (…) uno se pregunta si finalmente no hemos creado un monstruo descontrolado”, afirma, lamentado la exhibici√≥n de la vida privada en la red y el predominio de las “creencias” frente a los “conocimientos”.

Seg√ļn Niels Br√ľgger, director del Centro de Estudios sobre Internet en Dinamarca, es normal que “una vez que una tecnolog√≠a se pone a disposici√≥n de los usuarios empiecen a modificarla y desarrollarla para responder a nuevas necesidades”.

En enero, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pidió en el Foro Económico Mundial de Davos una regulación de la web y lamentó que algunos países la utilicen para violar los derechos humanos.

El propio Tim Berners-Lee ha puesto en marcha una campa√Īa para “salvar la web” y pide la creaci√≥n en 2019 de un “Contrato para la Web” basado en un acceso para todo el mundo y respetando la vida privada.

“La Web ha sido corrompida por los estafadores y los trolls”, escribi√≥ Berners-Lee en un art√≠culo en el New York Times el 6 de diciembre.

En 1993, el CERN puso el programa de la web a disposici√≥n p√ļblica lo que permiti√≥ a todo el mundo usarlo libremente.

Un a√Īo m√°s tarde, Fl√ľckiger decidi√≥ sin embargo lanzar una nueva versi√≥n del programa, en “open source”. As√≠ el CERN conservaba los derechos de autor pero daba a cada uno el derecho de utilizarlo y modificarlo libremente y sin costes.

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