La Inteligencia Artificial (IA) ha sido parte de nuestra sociedad desde mediados del siglo XX, mezclando creatividad y un poco de “ciencia ficción”. Su desarrollo no ha estado exento de controversias y cierta desconfianza, por creer que las máquinas reemplazarían al ser humano, ocasionando una ola de debates ético-morales.

Si bien existen muchas definiciones de lo que sería la IA, la más acertada hasta la fecha es la de Marvin Minsky, científico y uno de los fundadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), quien afirmó que la Inteligencia Artificial sería “una disciplina que se encarga de crear máquinas programadas que sean capaces de hacer cosas que requieren la misma inteligencia que si fuesen hechas por humanos”.

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Con el pasar de los años, esta disciplina ha hecho posible cosas como computadores que jueguen ajedrez hasta vehículos que se manejan solos. Esto, además, por el funcionamiento de algoritmos que permiten que los sistemas puedan ser “entrenados” para realizar tareas específicas, procesando datos y reconociendo diferentes patrones.

Desafíos de la IA

Para algunos, la Inteligencia Artificial significa transgredir ciertos paradigmas socioculturales e íntimos, como la información personal de cada persona. Cuando algunas compañías de celulares comenzaron a utilizar un sistema de reconocimiento facial para poder desbloquear dispositivos, se generaron automáticamente cientos de discusiones en torno los derechos personales, incluyendo un nuevo término socio-tecnológico: los “neuroderechos”.

Estos derechos, han iniciado una discusión en la comunidad en general, poniendo en jaque muchos avances que la tecnología permitía, como poder manipular el cerebro, violando la privacidad mental y el control propio de la mente.

La Doctora en Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Belgrado, Saška Mojsilović, enfatizó en que como comunidad científica se han centrado en promover el diálogo global en torno a la ética y la confianza de la IA durante años. “Lo hemos estado impulsando de manera constante en todas nuestras operaciones: desde nuestra investigación y tecnología hasta nuestro trabajo en políticas públicas y asociaciones con partes interesadas y líderes de opinión globales”, indicó.

La científica, miembro del International Business Machines Corporation (IBM), explicó que “otro punto importante es la política que llevamos a cabo en la implementación de la IA. A principios de 2020, publicamos nuestra opinión sobre la regulación de precisión de la IA, que está conformada por los principios de confianza y transparencia de IBM y tiene como objetivo ayudar a guiar los enfoques de políticas de la IA de una manera que promueva su uso responsable sin obstaculizar la innovación”.

Saška Mojsilović

En conversación con BioBioChile, Saška Mojsilović profundizó algunos puntos de su trabajo y habló respecto al presente y futuro de la Inteligencia artificial en el mundo.

1. ¿Cómo debiesen regularse los ‘neuroderechos’?

A medida que las nuevas tecnologías emergentes, incluidas las neurotecnologías, se vuelven más realidad, en IBM creemos que deben investigarse, desarrollarse y desarrollarse de manera responsable y transparente.

Es esencial hacer cumplir las barreras de seguridad para que conduzcan a resultados beneficiosos a largo plazo, a nivel empresarial, nacional e internacional. Necesitamos asegurarnos de que los investigadores y fabricantes de neurotecnología, así como los legisladores y los consumidores, lo aborden de manera responsable y ética.

2. ¿Cómo explicaría que la tecnología y la IA son herramientas para el bien común?

A través de herramientas que incluyen inteligencia artificial, nube y ciencia profunda, podemos lograr impactos positivos en problemas sociales urgentes a una escala mucho mayor y más significativa de lo que podríamos de otra manera.

Nosotros en el IBM, tenemos una colaboración entre nuestros principales científicos e ingenieros, organizaciones de cambio social y becarios de universidades, para incubar soluciones novedosas a algunos de los problemas más urgentes que enfrenta la humanidad, para dar una perspectiva de lo que pueden hacer estos esfuerzos.

3. Para usted, ¿Cómo funciona el reconocimiento de patrones y cómo se aplica a la inteligencia artificial?

Este campo de trabajo se centra en el reconocimiento automatizado de patrones y regularidades en los datos, y tiene muchas aplicaciones que involucran IA: análisis de imágenes, recuperación de información, compresión de datos, gráficos por computadora y aprendizaje automático.

4. Finalmente, expuso en el Congreso Futuro de este año donde el lema fue ‘Habitar la incertidumbre’, ¿cómo se aplican los temas de I.A para afrontar los años que vienen?

La IA está todavía en su infancia y le queda un largo camino por recorrer para cumplir con las expectativas que nos hemos fijado. Dicho esto, estamos dando grandes pasos para impulsar esta tecnología a través de una variedad de aplicaciones: para la empresa, al ayudar a las empresas a trabajar de manera más inteligente y eficiente, y también para la humanidad, al implementar soluciones que ayudan a hacer nuestro mundo más seguro y saludable. Más inteligente y más próspero para todos.