Tecnología
Jueves 29 agosto de 2019 | Publicado a las 17:30
Detectan actividad eléctrica en cerebros cultivados en laboratorios: no saben si tienen consciencia
Por Francisca Rivas
La información es de Agence France-Presse
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Por primera vez, cient√≠ficos detectaron actividad el√©ctrica en cerebros del tama√Īo de un guisante cultivados en laboratorios, abriendo camino para encontrar soluci√≥n a afecciones neurol√≥gicas y responder preguntas sobre c√≥mo se desarrolla nuestra materia gris.

No se tiene claridad sobre si los minicerebros tienen consciencia. El equipo de investigación cree que no, pero no pueden asegurarlo, por lo que se abre una nueva dimensión ética en este área de investigación creciente.

Los llamados “organoides cerebrales” derivados de c√©lulas madre adultas han existido durante aproximadamente una d√©cada, pero nunca antes hab√≠an desarrollado redes neuronales funcionales.

“Si me hubieras preguntado hace cinco a√Īos si cre√≠a que un organoide cerebral podr√≠a tener alguna vez una red sofisticada capaz de generar una oscilaci√≥n cerebral, habr√≠a dicho que no”, dijo a la AFP Alysson Muotri, bi√≥loga de la Universidad de California, en San Diego.

Un estudio publicado el jueves por Muotri y otros de sus colegas en la revista Cell Press dijo que parte del avance fue encontrar un mejor procedimiento para cultivar células madre, incluyendo la optimización de la fórmula del medio de cultivo.

La otra parte los sorprendi√≥ al principio, pero tambi√©n fue intuitiva cuando pensaron en ello: solo hay que dejar tiempo suficiente a las neuronas para que se desarrollen, igual que los cerebros de los beb√©s nonatos se desarrollan en el √ļtero.

El equipo comenzó a detectar estallidos de ondas cerebrales de los organoides hace aproximadamente dos meses.

Las se√Īales eran escasas y ten√≠an la misma frecuencia, un patr√≥n visto en cerebros humanos muy inmaduros. Pero a medida que crecieron, produc√≠an ondas cerebrales a diferentes frecuencias y aparec√≠an m√°s regularmente, lo que sugiere un mayor desarrollo de sus redes neuronales.

Los primeros organoides se usaron para modelar lo que sucede cuando el cerebro está expuesto a enfermedades como el virus Zika, que causa malformaciones físicas.

Pero también hay una serie de afecciones neurológicas, como el autismo, la epilepsia y algunas afecciones psiquiátricas en que los problemas se dan por la conexión de la red cerebral y no por malformaciones.

Creando organoides cerebrales a partir de las c√©lulas madre de individuos con estas afecciones, los cient√≠ficos podr√≠an modelarlos mejor y tal vez encontrar curas alg√ļn d√≠a.

También esperan poder responder preguntas fundamentales. Muotri dijo que el desarrollo de organoides se estancó entre los nueve y los diez meses.

“Tengo curiosidad por eso. Me pregunto si es porque no tenemos un sistema de vascularizaci√≥n para permitir que los nutrientes entren, o podr√≠a ser que simplemente nos falte estimulaci√≥n” en forma de informaci√≥n sensorial.

Muotri espera probar ambas hipótesis.

Sobre si los organoides cerebrales son conscientes, Muotri dijo que sospecha que no debido a su etapa temprana de desarrollo.

“Pero si me preguntas, ‘¬ŅC√≥mo lo sabes?’ Yo dir√≠a que no tengo ninguna evidencia, porque ni siquiera sabemos c√≥mo detectar la consciencia en otros sistemas”, dijo.

“A medida que nos acerquemos al cerebro humano ir√°n apareciendo estas preguntas √©ticas”, explic√≥, y propuso regular el campo igual que se hace con las pruebas con animales.

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