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Jueves 21 marzo de 2019 | Publicado a las 09:27
El poderoso meteorito que nadie vio... excepto los satélites
Por Denisse Charpentier
La información es de Agence France-Presse
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Precisamente a las 11:48 am del 18 de diciembre de 2018, una gran roca espacial que se dirigía directamente a la Tierra a una velocidad de 32 kilómetros por segundo explotó en una gran bola de fuego cuando entró en la atmósfera, 25,8 kilómetros sobre el mar de Bering.

Los √ļnicos testigos de este evento pueden haber sido los peces que habitan en las g√©lidas aguas entre Rusia y Alaska, ya que la explosi√≥n no fue vista por ning√ļn ojo humano.

Un meteorito es el fen√≥meno luminoso que se produce cuando un asteroide u otro cuerpo celeste entra en la atm√≥sfera de la Tierra. Es com√ļnmente llamado una estrella fugaz. Pero si no se vaporiza completamente y alguna parte de ella golpea la superficie de la Tierra, se le llama meteorito.

Uno de los primeros investigadores en detectar el evento fue Peter Brown, un científico de meteoros en el Departamento de Física y Astronomía de la Universidad de Western Ontario.

El 8 de marzo, estaba estudiando detenidamente los datos de diciembre del sistema utilizado por la Organización del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares, para detectar explosiones atmosféricas causadas por pruebas nucleares.

El sistema est√° compuesto de sensores s√≠smicos y ac√ļsticos capaces de captar infrasonidos, inaudibles para el o√≠do humano, a una distancia de decenas de miles de kil√≥metros.

“Muchos de ellos detectaron las ondas de sonido de esta explosi√≥n”, dijo a la AFP. “Si estuvieras directamente debajo de √©l, habr√≠a sido ensordecedor”.

10 metros de di√°metro

Los satélites militares estadounidenses detectaron la explosión de inmediato.

Pero no fue hasta el 8 de marzo que la Fuerza A√©rea oficialmente inform√≥ a la NASA, que registr√≥ el evento en la base de datos de “bolas de fuego” que tiene desde 1988, seg√ļn Lindley Johnson, oficial de Defensa Planetaria de la NASA.

“Se public√≥ casi de inmediato en nuestro sitio web, en 10 minutos, dir√≠a”, dijo a la AFP.

El Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA calculó que la energía liberada por la explosión fue de 173 kilotones, 10 veces más destructiva que la bomba atómica de 15 kilotones que destruyó a Hiroshima en 1945.

Fue la explosión más poderosa en la atmósfera desde la bola de fuego que estalló sobre la ciudad rusa de Chelyabinsk en 2013. Aquella fue de 440 kilotones y dejó 1.500 personas heridas, en su mayoría por el vidrio que voló de las ventanas rotas.

El evento fue descrito el lunes por científicos en la 50ª Conferencia de Ciencia Lunar y Planetaria en Texas.

Cuando leyó un informe sobre el tema en la BBC, Simon Proud, un meteorólogo y especialista en datos satelitales en la Universidad de Oxford, decidió revisar el archivo de imágenes recolectadas por un satélite meteorológico japonés, Himawari, que su centro monitorea permanentemente.

Bingo: el satélite estaba en el lugar correcto en el momento adecuado, dijo a la AFP.

Proud publicó la imagen en su cuenta de Twitter: lo que parece una bola de fuego naranja sobre las nubes y el mar, pero en realidad es una nube de polvo del meteoro atrapado en la luz del sol, dijo Brown.

Y resulta que el satélite MODIS de la NASA también fotografió la nube de polvo, dijo a la AFP Kurtis Thome, de esa agencia.

“No me sorprende”, dijo Patrick Michel, director de investigaci√≥n y especialista en asteroides del observatorio de la Costa Azul en el sur de Francia.

“Es un buen recordatorio de que hay un mont√≥n de estas cosas que pasan sobre nuestras cabezas y que ser√≠a bueno estar m√°s preocupado por ellas”, dijo a la AFP.

“Deber√≠a recordarnos que incluso si es el riesgo natural menos probable al que nos enfrentamos, es un riesgo que existe y que a largo plazo se convertir√° en una realidad”, dijo.

La roca tenía aproximadamente 10 metros de diámetro, y los cuerpos celestes más peligrosos para la Tierra son los que superan los 150 metros.

“Nada muy inusual”, dijo Rudiger Jehn, jefe de defensa planetaria de la Agencia Espacial Europea (ESA).

“Tuvimos suerte de que fuera sobre el oc√©ano. Puede volver a suceder, y alg√ļn d√≠a habr√° uno m√°s grande”, dijo, y se√Īal√≥ que la ESA planea pedir a los estados miembros un presupuesto para crear un mejor sistema de protecci√≥n contra los asteroides durante un reuni√≥n ministerial en noviembre.

“Esa explosi√≥n de meteorito es una promoci√≥n perfecta para nuestro programa. Y es gratis”, dijo.

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