Tecnología
Jueves 09 enero de 2020 | Publicado a las 09:03
Sextech en CES 2020: tecnología para una relación física a distancia y minivibradores arrasan
Por Bernardita Villa
La información es de Agence France-Presse
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Los juguetes sexuales ayudan a relajarse, a conocerse o a recuperarse despu√©s del parto. Favorecen las relaciones largas o a distancia y empoderan a las mujeres… y dan placer. Pero esta virtud se menciona mucho despu√©s de los beneficios para la salud entre los argumentos presentados por los fabricantes, preocupados por destacar la respetabilidad de sus productos.

“Los sextoys tienen una connotaci√≥n extremadamente negativa”, se√Īala J√©r√īme Bensimon, presidente de la compa√Ī√≠a Satisfyer. “Por eso cambiamos nuestro nombre a ‘sociedad de bienestar sexual"”, subray√≥.

La marca saltó de las conversaciones a las redes sociales gracias a su tecnología de ondas de presión para estimular el clítoris, y está a punto de lanzar una aplicación conectada a ciertos juguetes, que permitirá controlarlos con la entonación de la voz.

En su stand en el Salón de Electrónica de gran consumo de Las Vegas (CES), los vibradores y las bolas chinas comparten lugar con los minivibradores con forma de helado de barquillo.

El a√Īo pasado, tal exhibici√≥n no habr√≠a conseguido la autorizaci√≥n de las autoridades de la ciudad. Pero para la edici√≥n de 2020 la ‘sextech’ est√° a prueba despu√©s de muchos rodeos.

Hace un a√Īo los organizadores de la mayor feria de electr√≥nica de consumo, la Consumer Technology Association (CTA), retir√≥ un premio a la innovaci√≥n otorgado a Os√©, un prototipo de juguete sexual que calific√≥ de “inmoral, obsceno y profano”, recuerda Lora Haddock DiCarlo, la inventora de este doble estimulador del cl√≠toris y el punto G.

El incidente generó mucho ruido y la CTA le devolvió el reconocimiento.

Productos habituales

“Los juguetes sexuales son dispositivos electr√≥nicos de gran consumo, pero no son tratados como tales”, dijo Janet Lieberman-Lu, cofundadora de Dame Products, que fabrica peque√Īos vibradores para el cl√≠toris.

“Son m√°s habituales en los hogares que muchos otros productos que se encuentran en el CES”, se√Īala.

Su compa√Ī√≠a ha presentado una demanda contra el metro de Nueva York, que autoriza las publicidades de medicamentos contra la impotencia sexual y con referencias humor√≠sticas a la sexualidad, pero no permite las de juguetes sexuales.

“Decir que las erecciones son un asunto de salud pero que los vibradores femeninos son obscenos es como decir que los hombres deben poder tener relaciones sexuales y que las mujeres no deben poder disfrutarlo. Y esta visi√≥n alimenta el cultura de violaci√≥n”, afirma.

El placer es sinónimo de salud, insisten todos estos empresarios que se han pasado a la industria de los sextoys después de una primera incursión profesional en el sector de la electrónica, la medicina o la belleza.

Se sienten llamados a una misi√≥n educativa, en momentos en que los libros de texto apenas comienzan a incluir la forma y el tama√Īo del cl√≠toris.

“Todo el mundo quiere hablar sobre sexo, pero a menudo es dif√≠cil debido al miedo al rechazo”, dice Soumyadip Rakshit, presidente de Mystery Vibe, que dise√Īa vibradores para genitales femeninos y masculinos pensados para tratar la disfunci√≥n er√©ctil o la recuperaci√≥n del perineo y la musculatura vaginal despu√©s del parto.

Para hablar de ello, “la gente necesita un catalizador como el m√©dico, un art√≠culo, una celebridad, una serie…”, sostiene.

Sexualidad virtual

Dos puestos m√°s adelante, Gerard Escaler, director de marketing de Lovense, explica a los visitantes c√≥mo funciona un “masturbador” para hombres, una suerte de tubo con una manga en el interior, rosa para heterosexuales y transparente para gays.

La compa√Ī√≠a con sede en Hong Kong ofrece varias aplicaciones que facilitan las relaciones f√≠sicas a distancia, ya sea con la pareja o con “camgirls” (las personas que se graban en posiciones sexuales mediante pago de una tarifa) equipadas con un vibrador conectado.

“Dos personas pueden sincronizar sus juguetes e incluso hacer una videollamada simult√°neamente”, explica Escaler.

Lovense también desarrolla un juego en realidad virtual con un personaje femenino conectado al juguete sexual masculino. Los visitantes deben imaginar el resultado, pues este tipo de imágenes están prohibidas dentro del salón.

Pero la industria del “bienestar sexual”, que representar√° cerca de 40.000 millones de d√≥lares para 2024, seg√ļn proyecciones de la firma Aritzon, puede ser que tenga inter√©s en mantener al menos una parte de la pol√©mica.

Sin el esc√°ndalo, el juguete sexual de casi 300 d√≥lares de Lora DiCarlo probablemente no habr√≠a triunfado tan r√°pido. “Durante nuestra preventa en noviembre, alcanzamos nuestro objetivo de ventas anual en cinco horas”, celebra la empresaria, a bordo de un cami√≥n transparente que dice “El placer es para ti” y con el cual recorre las calles de Las Vegas durante los d√≠as d√≠as que se desarrolla la CES.

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