La obra de teatro en que seis sirvientas deben hacer frente a los deseos de la tristemente célebre “Condesa sangrienta”, funde el debate sobre la solidaridad de género, el femicidio y el poder desmedido.

La Torre, que tendrá 4 fechas durante abril y mayo, será parte del ciclo desarrollado por la Dirección de Vínculo con el Medio de la UAHC y y se presenta en el marco de la Temporada 2018 de la sala Juan Radrigán.

“La Torre”, adaptación de la novela “La condesa Sangrienta” de la poeta y traductora argentina Alejandra Pizarnik, es un relato macabro sobre la legendaria aristócrata húngara Isabel Bathory. Esta condesa fue célebre por el asesinato de cerca de 600 mujeres y la realización de grotescos ritos para perpetuar su belleza y juventud, personaje que, en ojos de la directora de la obra, es una excelente excusa “para abordar problemáticas políticas y de género contingentes”.

Cedida
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Seis silenciosas sirvientas viven y trabajan por los rincones del castillo a la espera de las órdenes de Isabel Bathory, presencia maligna y permanente que se cierne como muerte y poseedora de un poder desmedido. “La obra conduce al espectador hacia nuevos paisajes y reflexiones en torno a temas en debate como la violencia, la figura de lo femenino, la sororidad, el poder y la muerte inaplazable de las oprimidas”, explica la directora de la obra, Stephie Bastías.

La solidaridad de género entre las sirvientas de la condesa traza un paralelo con las violencias de larga data que esperan soluciones en materia de políticas públicas y sociales en Chile mientras cientos de ellas siguen muriendo a diario. “En ese sentido no proponemos el rol femenino cómo algo débil ni frágil, sino como mujeres reales que pese a sus contextos vulnerables son capaces de decidir sobre lo que aman y desean. Por otro lado, si bien la figura de poder siempre se ha asociado con el hombre, en “La Torre” no. Aquí ese tánatos absoluto es esta condesa, una mujer exultante de poder y en libertad de decidir por las mujeres que representan estas sirvientas”, explica la directora detrás de obras como «El pelicano» (2016) seleccionado en el festival Nuevas Fronteras Creativas, «My name is Maria» (2017) sobre el texto de Dario Fó y el montaje «La Travesía de las Hortensias» (2017) que participó del IV encuentro La Escena en Emergencia.

La desmesura que propone “La Torre” atraviesa la obra también desde el lenguaje, señala la directora. A través de la tecnología del mapping: el juego del lenguaje que separa a estas seis sirvientas llega al espectador a través de subtítulos proyectados sobre diversos objetos simbólicos de la escenografía. “Hay una cita al relato del Génesis sobre la torre de Babel a través de la construcción de la torta más alta que éstas mujeres han cocinado alguna vez por el cumpleaños de la condesa. El espectador debe escoger dónde mirar y qué leer de este texto caracterizado por la fragmentación”, describe Bastías.

Stephie Bastias
Stephie Bastias

-¿Desde el lenguaje qué intenta apelar “La Torre” en el espectador con estos recursos?

-El trabajo del texto opera más en el campo de las acciones, reconociendo al texto como elemento más dentro de la puesta en escena y no como el más determinante. Está construido en función de silencios, de cosas no dichas, de preguntas que quedan sin responder. Si bien es necesario leer subtítulos, no hay español. Inventamos un lenguaje que solo existe en esta obra intentando desarticular el lenguaje convencional. Apelamos a la dimensión sensorial, trabajamos con composiciones musicales interpretadas con la boca, sin otro idioma más que el sonido hecho con la boca para comprender un idioma desarticulado del lenguaje convencional.

“La Torre” es parte del ciclo desarrollado por la Dirección de Vínculo con el Medio de la UAHC, y se presenta en el marco de la Temporada 2018 de la sala Juan Radrigán (Almirante Barroso 352, Stgo.), los días 26, 27 y 28 de abril a las 20:00 horas. Adhesión voluntaria (mínimo sugerido de $2000).

De manera extraordinaria, la obra tendrá una cuarta fecha en el mismo lugar el día lunes 14 de mayo a las 12.00 como parte de la Semana de la Educación Artística, iniciativa impulsada por la UNESCO, el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, el Ministerio de Educación, la Universidad de Chile y Balmaceda Arte Joven.