Andrés Calamaro abandonó su reciente concierto en Cali, Colombia, luego de recibir pifias tras hacer guiños a la tauromaquia en el escenario.
El hecho ocurrió el sábado 17 de mayo durante su presentación en el Arena Cañaveralejo, en el marco de su gira “Agenda 1999”. Allí, en medio de su interpretación para “Flaca”, el cantautor hizo un gesto de toreo con su chaqueta roja, maniobra fue rechazada por parte de los presentes.
Tras percibir los abucheos, Calamaro lanzó su chaqueta y micrófono al piso, algo desorientado por la reacción. Luego, expresó su descontento con la decisión de prohibir las corridas de toros en Cali, medida que fue promulgada por la Cámara de Representantes y que entrará en vigor, en la ciudad, en 2028.
“Quiero dedicar esta canción a todos los toreros, ganaderos, banderilleros y aficionados que se quedan sin trabajo, porque votaron para eso: dejarlos en la calle”, dijo al micrófono.
Inmediatamente después, el argentino abandonó el escenario, sin antes decir al público: “Lo siento. Están cancelados y bloqueados. Hasta nunca”.
La respuesta de Andrés Calamaro
En redes sociales, una vez finalizado el show, la controversia generó opiniones divididas: mientras algunos respaldaron la intervención del músico, otros cuestionaron que se diera tiempo para expresar opiniones sobre “la crueldad animal” durante el concierto.
Con el debate aún en curso, Calamaro rompió su silencio a través de una saga de publicaciones en su perfil oficial en Instagram. “No sé si los aficionados son mayoría en Colombia pero tampoco la literatura es mayoritaria y de momento no se queman libros y la biblioteca sigue abierta”, escribió.
“Curiosamente los aficionados somos decentes y educados padres de familia que jamás maltratamos animales, pero los animalistas no saben hacer otra cosa que insultar y desear sangrientas consecuencias para quienes elegimos libremente qué hacer con nuestro tiempo. Sí, el único razonamiento que tienen es insultar. No hay mucho más que decir”, continuó.
“Anoche dimos el recital completo, dejé dos minutos en el escenario en un pasaje instrumental y ejecutamos las 22 canciones del repertorio completo. Cali jamás votó ni fue a referendo para cerrar la plaza, esto ocurre con la complicidad de la ignorancia adolescente de una minoría y luego son movidas políticas para tejer alianzas y sumar una mayoría. Colombia es taurina como es musical, es tradicional, cultura, trabajo y libertad. Eso no va a cambiar”, agregó.
En otro pasaje, añadió: “Nótese la educación exquisita de los argumentos y luego la violencia infantil infame que largan los cobardes animalistas bajo su mentiroso manto de piedad que esconde un egoísmo imperdonable y un claro desdén por los derechos de los humildes”.