Artes y Cultura
Plácido Domingo en Chile: un viaje por la ópera y los colores de Latinoamérica
Publicado por: Emilio Contreras
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Ante m√°s de 40 mil personas, el tenor espa√Īol Pl√°cido Domingo reafirm√≥ su v√≠nculo con Chile en un concierto tan transversal como multitudinario, que tuvo como invitada a la chilena Mon Laferte en un Estadio Nacionalespacioso y estival.

La cita (titulada “Chile en mi coraz√≥n”) comenz√≥ temprano, antes de las 18:00 horas, cuando el coloso de √Ďu√Īoa comenz√≥ a recibir un p√ļblico inclasificable y entusiasta: familias dispares, amigos de bar, adultos mayores, parejas, tr√≠os y sextetos, compa√Īeros de trabajo, padres con hijos y nietos y hasta turistas que vieron en este recital una oportunidad de conocer un poco de Chile.

Para quienes agendaron cupos en el sector Cancha (que esta vez tuvo sillas numeradas y √°reas delimitadas), la tarea no fue sencilla. Cada espectador era asistido por personal de la producci√≥n para luego ser acompa√Īado a su respectivo asiento, en una maniobra que pod√≠a demorar varios minutos. El atochamiento, por lo mismo, fue evidente, y s√≥lo se disip√≥ al inicio del concierto.

Pl√°cido Domingo | Fiebre Media | CorpArtes
Pl√°cido Domingo | Fiebre Media | CorpArtes

All√≠, en escena, la Orquesta Filarm√≥nica de Bogot√° dirigida por Eugene Kohn irrumpi√≥ con una pieza cl√°sica: “El barbero de Sevilla”, para luego dar paso a un Pl√°cido Domingo que manej√≥ con maestr√≠a los v√≠tores de su audiencia.

Desde Cancha, las vallas que separaban los palcos fueron una molestia constante: su altura imped√≠a ver el escenario y las pantallas “gigantes”, al mismo tiempo que tentaban a buena parte del p√ļblico a registrar fotograf√≠as y videos apoyados en sus barandas, algo que al cabo de un rato se tradujo en l√≠os locales en ciertas esquinas.

La soprano puertorrique√Īa Ana Mar√≠a Mart√≠nez y el guitarrista espa√Īol Pablo S√°inz-Villegas fueron los invitados estrella de la velada, pero tambi√©n su hijo Pl√°cido Domingo y, por supuesto, Mon Laferte, pero eso ya en la √ļltima parte del programa.

Pl√°cido Domingo | Fiebre Media | CorpArtes
Pl√°cido Domingo | Fiebre Media | CorpArtes

Al inicio, pasadas las 20:15 horas, el espa√Īol salud√≥ al p√ļblico con “Nemico della patria” de la √≥pera Andrea Ch√©nier, para luego continuar con otras piezas de c√°mara acompa√Ī√°ndose en ocasiones de la filosa voz de Mart√≠nez, la m√°s intimidante del reparto.

A pesar del estricto guion que acompa√Īa este tipo de espect√°culos, siempre preciso, detallado y minucioso, la descrita versi√≥n “pop y de estadio” de Pl√°cido Domingo puede dividirse en dos etapas: antes y despu√©s del gui√Īo a los musicales. En el segmento, se escucharon piezas c√©lebres de “La novicia rebelde”, pero tambi√©n los suspiros e impulsos de un p√ļblico distendido que tras la solemnidad de la puesta en escena baj√≥ la guardia y hasta se anim√≥ a acompa√Īar las melod√≠as y la voz del tenor, en algunos cap√≠tulos, con ambas palmas.

Si bien la ópera y la zarzuela fueron las invitadas de gala, desde este quiebre el recital fue ímpetu y camaradería, siempre guiadas por la cadencia de Plácido.

Pl√°cido Domingo | Fiebre Media | CorpArtes
Pl√°cido Domingo | Fiebre Media | CorpArtes

‚ÄúLibertango‚ÄĚ de Astor Piazzolla y ‚ÄúAmor, vida de mi vida‚ÄĚ fueron dos escenas claves antes del set de boleros (otra de las cumbres de la noche), donde el hijo del tenor se hizo cargo de ‚ÄúSabor a m√≠‚ÄĚ de √Ālvaro Carrillo y luego de ‚ÄúAdoro‚ÄĚ de Armando Manzanero, ahora acompa√Īado de su padre.

Ya casi al final del programa, lo que muchos quer√≠an ver y escuchar: el saludo musical de Mon Laferte, la chilena encargada de acompa√Īar a Pl√°cido Domingo en los √ļltimos pasajes. Junto a la orquesta, la cantante dio forma a una versi√≥n visceral y sinf√≥nica de ‚ÄúTormento‚ÄĚ, uno de sus grandes hits radiales, para luego intercalar su voz con la del tenor en un medley que incluy√≥ ‚ÄúPerfidia‚ÄĚ, ‚ÄúFrenes√≠‚ÄĚ y la ‚Äú√öltima noche‚ÄĚ, tres cl√°sicos del repertorio “AM” hispanoamericano.

En cada una de sus intervenciones, la chilena hizo un esfuerzo por estremecer su garganta, por cantar desde lo que podr√≠a definirse como “dentro de s√≠”, pero sobre todo por no desentonar. Y en ese cometido no tuvo inconvenientes, e incluso se dio tiempo para un par de pasos de bolero con el anfitri√≥n. Ya era un hecho: parte del aliento musical de Latinoam√©rica se ol√≠a en el aire, pero s√≥lo fueron las cuerdas vocales y la rabia habitual de Laferte las que terminaron coloreando dicha postal.

Ya en el cierre, Pl√°cido Domingo quiso despedirse con un cl√°sico de la m√ļsica chilena: “Gracias a la vida” de Violeta Parra, esta vez junto a su orquesta completa, sus invitados especiales, Mon Laferte y los m√°s de 40 mil asistentes. Quiz√°s por el fr√≠o, por la hora (termin√≥ pasadas las 22:30), la espera o la falta de entusiasmo general, el √ļltimo bis de la noche qued√≥ inconcluso. Ah√≠, en ese final que no fue, el tenor se desped√≠a con “B√©same mucho” y las 40 mil personas le suplicaban con aplausos, pifias y hasta gritos que no desapareciera.

Pl√°cido Domingo | Fiebre Media | CorpArtes
Pl√°cido Domingo | Fiebre Media | CorpArtes
URL CORTA: http://rbb.cl/j2wa
Tendencias Ahora