Artes y Cultura
Martes 10 diciembre de 2019 | Publicado a las 10:57
Todos los islandeses regalan libros en Navidad: la gran importancia de la literatura en Islandia
Por Francisca Rivas
La información es de Agence France-Presse
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En el reino de las sagas, no hay Navidad sin libros bajo el √°rbol: desde la posguerra, Islandia, uno de los mercados m√°s peque√Īos de la edici√≥n, celebra cada a√Īo antes de las fiestas: el Jolabokaflod.

Literalmente “r√≠o de libros de Navidad” en island√©s, esta tradici√≥n recuerda el “Superjueves” que tiene lugar en Reino Unido cada primer jueves de octubre, pero de una magnitud incomparable: las dos terceras partes de los ejemplares se publican en noviembre y diciembre.

En las librerías o en los supermercados, cientos de nuevas publicaciones se encuentran rebajadas, una tradición vital para la industria editorial en un país de 360.000 habitantes donde se paga 50 euros por una novela (55 dólares).

Despu√©s de la cena familiar del 24 de diciembre, es el momento de la lectura junto a la chimenea con, muy a menudo, la √ļltima novela polic√≠aca de Arnaldur Indridason, un √©xito de ventas en su pa√≠s natal casi continuamente desde 2000.

“La literatura es muy importante en Islandia y es, creo, la forma de arte con la que todo el mundo se identifica”, explica Sigr√ļn Hr√≥lfsd√≥ttir, artista y madre de familia.

Su hija y su hijo, D√ļna y Gudmundur, ya eligieron sus libros sobre el “Bokat√≠dindi”. Distribuido en todos los buzones del pa√≠s, este cat√°logo de 80 p√°ginas propone novelas, poemas, y libros juveniles, entre otros.

Cerca de siete de cada 10 islandeses compran un libro o m√°s como regalo de Navidad, seg√ļn un estudio de la asociaci√≥n de editores islandeses.

En su edición de 2019, el catálogo propone 842 nuevas publicaciones.

‘Ser island√©s es leer’

La tradici√≥n del Jolabokaflod tiene su origen al final de la Segunda Guerra Mundial. Islandia, entonces pobre, limit√≥ las importaciones para evitar la deuda de los hogares en 1945. Pero el papel, por su parte, sigui√≥ siendo barato y los libros remplazaron a las mu√Īecas y trenes el√©ctricos bajo el √°rbol navide√Īo.

Islandia acababa de emanciparse de casi siete siglos de dominación noruega y después danesa.

“Existe una relaci√≥n entre los debates sobre la importancia de la literatura durante la lucha por la independencia y la b√ļsqueda de identidad islandesa: para ser island√©s, hab√≠a que leer libros“, cuenta Halld√≥r Gudmundsson, escritor y expresidente de Forlagid, la mayor editorial de Islandia.

Si bien los libros se publican m√°s regularmente durante el a√Īo, el Jolabokaflod es un periodo crucial: en 2018 supuso casi el 40% del volumen de negocio de los editores islandeses, seg√ļn el instituto island√©s de estad√≠stica.

Como comparación, las ventas de Navidad representan una tercera parte del volumen anual en Reino unido y una cuarta parte en Alemania, los dos mayores mercados de Europa.

“Si esta tradici√≥n muere, el sector island√©s de la edici√≥n muere”, reconoce P√°ll Valsson, director de publicaci√≥n en Bajartur, segunda editorial del pa√≠s, para la que el Jolabokaflod representa el 70% de sus ingresos anuales.

La escritura en la sangre

Ante tal abundancia, es difícil hacerse un hueco.

“Hay muchos buenos libros perdidos entre la masa”, reconoce Lilja Sigurdardottir, autora de thrillers, traducida principalmente al ingl√©s y al franc√©s.

Islandia, el pa√≠s menos poblado de Europa, es en cambio el que publica m√°s nuevos libros per c√°pita en el mundo, por detr√°s de Reino Unido, seg√ļn la asociaci√≥n internacional de editores.

Uno de cada 10 islandeses publica un libro a lo largo de su vida.

Y los islandeses son por naturaleza grandes lectores. La isla cuenta con 83 bibliotecas y desde 2011 se les dedica un d√≠a nacional cada a√Īo a principios de septiembre.

Un mercado del libro en dificultad

La increíble marea de libros del Jolabokaflod -una mayoría de ellos novelas- se comparte durante unos dos meses en los supermercados del país: en medio del pasillo de galletas o de congelados sobresale un puesto de cientos de libros normalmente inexistente.

Un reparto que hace m√°s asequibles bienes relativamente caros el resto del a√Īo. Para comprar un libro se necesitan 6.990 coronas (52 euros, 55 d√≥lares), m√°s del dobles del precio en Francia o Reino Unido.

“Es m√°s dif√≠cil comprar tantos libros por lo general, la gente se arruinar√≠a”, explica Brynj√≥lfur Thorsteinsson, de 28 a√Īos, vendedor en la librer√≠a M√°l og menning en Reikiavik, una de las m√°s antiguas de Islandia.

A esto se a√Īadi√≥ el alza del IVA del 7 al 11% en 2015 y los costes de impresi√≥n y de importaci√≥n. Como en Islandia pr√°cticamente no hay bosques, los libros deben fabricarse en el extranjero.

Y al igual que en otros lugares, los editores y libreros atraviesan dificultades, con las ventas de libros reducidas casi a la mitad desde 2010.

Para apoyar al sector, el gobierno decidi√≥ este a√Īo rembolsar el 25% de los costes de producci√≥n de los libros publicados en island√©s.

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