Por Leopoldo Pulgar Ibarra
Desde 2016 lleva el nombre del destacado dramaturgo chileno Juan Radrigán (Premio Nacional de Arte 2011), por su contribución al teatro contemporáneo nacional y uno de los fundadores de la Corporación Cultural de Quilicura.
Desde entonces, dicen los organizadores, “el festival perfeccionó su curatoría, incorporamos trabajos de estudio y desarrollo de públicos. Además de ser pionero en la creación de coproducciones, ejercicios de co-creación y participación ciudadana”.
Sobre los 24 mil asistentes ha tenido este verano esta cita escénica. En su programación, por tercer año consecutivo, interviene un comité ciudadano que integran vecinos y vecinas de la comuna.
Teatro, danza, ópera, magia, humor y otras intervenciones artísticas forman una abigarrada cartelera. Son 34 obras que, en 40 funciones, se presentan en 24 sectores de Quilicura, comprometiendo a alrededor de 250 artistas en escena.
Para organizadores y público, toda esta actividad equivale a un antídoto que ayuda a “democratizar el arte y la cultura” en la zona. También sirve “a contrarrestar”, no con represión, “los efectos de la delincuencia” en una de las comunas más estigmatizadas de la Región Metropolitana.
En este marco, se presentará Animales de trabajo, cuya inspiración artística se nutre de la “observación de la actualidad social” del país, referencia permanente de la cía. Geografía Teatral, que dirige Tomás Espinoza.
Temática social
¿Cuáles son las líneas de desarrollo y sentido de Animales de trabajo?
“Como en otros montajes –Trabajo social, Terreno en venta-, nuestros temas principales son la delincuencia, la precariedad laboral, la vivienda. Buscamos que el público analice su cotidiano y encuentre, en el teatro, un lugar de análisis para enfrentar la toxicidad de las informaciones falsas, entre otros objetivos.
“Respecto de la actuación, trabajamos una mixtura de estilos, realismo y estéticas contemporáneas, siempre en la onda de lo tragicómico, no del humor negro. Lo tragicómico contempla las cosas que son crueles y absurdas al mismo tiempo.
“En Animales de trabajo convergen dos factores: la ficción y lo documental. La ficción narra que el Zoológico de Santiago no va a tener más animales en cautiverio y no comprará ni recibirá en sus instalaciones animales exóticos… lo que provoca el rechazo de los padres a esta medida.
“Entonces, el Ministerio de Cultura y Medio Ambiente propone que tres trabajadores del Zoo, dos actrices y un actor, todos profesionales, se disfracen y representen a los animales en sus jaulas.
“Sin embargo, cuando se reúnen para decidir qué podrían hacer, se dan cuenta que, además de ser denigrante esta opción, resuelven narrar en detalle las pésimas condiciones en que están los animales, por lo que deciden encabezar una revolución escénica”.
¿Qué caminos creativos recorren y qué discusiones predominan?
“Las actrices quieren hacer una obra donde se mezcle la historia del Zoo y de sus animales con sucesos reales y relevantes de la historia de Chile, ocurridos en 1967. El actor, un hombre desilusionado de la vida, rechaza la idea, porque sólo quiere asegurar ganar plata para mantener a su hijo. Al final, los tres participan”.
Fresia, la elefanta
Entonces, la obra entra en lo documental…
“Sí, como también a los encuentros y desencuentros propios de los procesos creativos. Especialmente, cuando se mira la cultura como un método de supervivencia ante la opresión del poder.
“Así, surge la imagen de la elefanta Fresia, el animal más famoso del Zoo, fallecido hace 34 años: las dos actrices acuerdan representarla para hablar de su vida en encierro… y lo increíble que ocurrió luego de su muerte en 1991.
“Como no había plata para embalsamarla, la decapitaron. Su cabeza embalsamada se exhibió en el Museo de Historia Natural de la Quinta Normal, lo que provocó un fuerte rechazo de la gente ya que Fresia era muy querida. Hoy está enterrada junto con la otra parte de su cuerpo”.
La década 60 fue rica en hechos históricos. ¿Qué sucesos seleccionaron de 1967?
“Entre otros, la publicación del Poema de Chile, de Gabriela Mistral, el impacto de una reforma agraria, el suicidio de Violeta Parra… Este año se probaron los aviones Hawker Hunter que bombardearon La Moneda en 1973.
“Cuando sobrevolaron Santiago, el fuerte ruido al romper la barrera del sonido causó pánico en la población… En el zoológico, provocó la muerte de una cebra que se asustó y corrió hasta golpearse contra un muro. Fue como un vaticinio de lo que ocurriría en Chile en 1973”.
Al final, ¿cómo resultó esa presentación?
“No se pudo exhibir: la jefatura del Zoológico prohibió hacer esa intervención artística”.
Animales de trabajo
Dramaturgia y dirección: Tomás Espinosa
Elenco: Cia. Geografía Teatral (Bárbara Vera, Coca Miranda y Omar Morán)
Quilicura Teatro Juan Radrigán 2025
Viernes 24 de enero, 21.00 horas.
Acceso libre.
+14 años
Festival Santiago Off. Matucana 100.
Viernes 31 enero y 1 de febrero 2025
Quilicura Teatro Juan Radrigán 2025
Fuenteovejuna
Adaptación: Ximena Carrera y Francisco Sánchez
Dirección: Sebastián Vila
Elenco: Cia. Tryo Teatro Banda (Alfredo Becerra, Diego Chamorro, Martín Feuerhake, Valentina Jorquera, Daniela Ropert y Francisco Sánchez
Sábado 25, 21.00 horas.
+12 años
Sólo nos queda cantar
Dramaturgia y dirección: Martín Erazo
Elenco: Cia. La Patogallina (Nonhlanhla Pretty Shangase, Sandra Figueroa, Laura Maldonado, Pilar Salinas, Victoria González, Adrián Díaz, Eduardo Moya, Hugo Rivas, Linus Sánchez, Juan Ferino).
Domingo 26, 21.00 horas.
+14 años