Hace unos días se publicó el índice de innovación y desarrollo tecnológico de las empresas chilenas el que creció un 60% durante el 2021. Lo que podría ser una celebración, inevitablemente me trae algunas preguntas…

¿Cuántas mujeres hay en estos nuevos equipos de innovación?, ¿qué roles tomaron esas mujeres en esos equipos? y ¿cómo podemos sumar a más mujeres a las oportunidades que trae esta innovación? Especialmente en un país en que las mujeres retrocedieron 10 años en la fuerza laboral, durante la pandemia.

La pandemia ha traído consigo una crisis laboral particularmente hacia las mujeres. Un gran porcentaje tuvo que dejar sus trabajos. Las razones son múltiples, como, por ejemplo, asumir cuidado de terceros como hijos o padres.

Pero también se debe a la escasez de oportunidades, accesibilidad a la tecnología, conectividad y equipamiento. Además de la falta de entrenamiento/capacitación para asumir los desafíos que trae esta transformación digital acelerada que inevitablemente trae un mundo digital.

Una realidad alarmante si pensamos que el Foro Económico Mundial proyecta que para el 2030 más del 75% de los trabajos van a estar directamente relacionados al uso de la tecnología, la programación y la digitalización. Pero en Chile hoy sólo el 9% de las mujeres postula en pre grado a una carrera universitaria STEM (Science, Technology, Engineering or Mathematics).

Lo anterior nos deja muy por debajo de otros países de la región como: Brasil, Argentina y Uruguay que han trabajado en este sentido impulsando programas estatales y de la sociedad civil en la educación temprana con programas como CEIBAL, en pro de abrir e impulsar vocaciones tecnológicas y por ende el campo laboral futuro para hombres y mujeres por igual.

En Chile existen algunas instancias en la sociedad civil que están impulsando a las niñas desde la escolaridad temprana, para quebrar no sólo con los paradigmas de género, sino también para que las niñas puedan aprender en un espacio cómodo, seguro y con perspectiva de género y con ello incidir en las generaciones futuras de niñas y adolescentes en áreas STEM.

Un ejemplo es la Fundación Technovation Girls Chile, que por séptimo año ofrece un programa gratuito a niñas y jóvenes entre 12 y 17 años para aprender a programar una aplicación de celular que resuelva problemas reales de la sociedad. El programa utiliza un currículo internacional y fue destacado el año pasado por la revista Forbes como el programa de aprendizaje más completo y un ejemplo a seguir.

“Si la mitad de la población son mujeres y las distintas empresas quieren desarrollar productos masivos y de impacto, deben incluir mujeres en sus equipos de desarrollo, está comprobado que los equipos diversos son más productivos, más competitivos y más creativos. Si no ponemos el pie en el acelerador y abrimos espacios para las mujeres, no llegaremos al 2030 con la competitividad requerida para esta era digital” explica Constanza Díaz, directora Ejecutiva de la Fundación.

Technovation Girls está presente en más de 120 países. El año pasado, en formato On Line, el programa llegó en Chile a 14 regiones del país y 25 ciudades, logrando involucrar a miles de niñas y mentores que acompañaron a las alumnas durante su proceso de aprendizaje. Este año y durante el mes de marzo las inscripciones están abiertas para sumar a más niñas

Para inscribirse y ser parte del programa que tiene la duración de 80 horas curriculares impartidos en 1 semestre, las niñas y jóvenes pueden inscribirse en la web de la Fundación www.technovation.cl/sumate rellenar sus datos, entre los cuales deben tener su pase de movilidad al día y el permiso de su apoderado/a.

Las clases se impartirán todos los sábados del primer semestre, de 9:00 a 13:00 horas en distintas sedes de la Universidad Federico Santa María, Duoc UC y el Campus San Joaquín de la Pontificia Universidad Católica.

Por Cristóbal Venegas Tassara