Artes y Cultura
Lunes 23 marzo de 2020 | Publicado a las 20:02 · Actualizado a las 20:03
Tiempo de reflexión: El consumo es un acto Político y Cultural
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Antonio Lattuca afirm√≥ que ‚Äúel consume es un acto pol√≠tico‚ÄĚ, pues cuando alguien compra productos de los ‚ÄúHuertos Urbanos‚ÄĚ de Rosario (Argentina), est√° optando por apoyar a familias vulneradas de la ciudad, por recuperar terrenos bald√≠os y por alimentarse mejor (sin qu√≠micos), no por el ‚Äúmejor precio‚ÄĚ.

Antonio Lattuca lleva trabajando 30 a√Īos en huertos urbanos, programa que tuvo gran auge en Rosario con la gran crisis que sufri√≥ Argentina el 2002 (llegaron a tener 700 huertos). Esa idea, Lattuca la aprendi√≥ de mujeres que la hab√≠an implementado en Tom√©, Chile, durante la crisis econ√≥mica de 1982.

Creo que al consumir, al comprar algo o un servicio, realizamos un acto político y cultural, porque detrás de él optamos por formas de producción, de relacionarnos, por fomentar o desalentar formas culturales, por integrar o aislar grupos humanos.

Nos han (hab√≠an) convencido que el ‚Äúmercado‚ÄĚ regula, que todo se rige por la oferta y la demanda, por los precios o por la relaci√≥n precio-calidad. Esa concepci√≥n, como en su momento el modernismo, reduce la vida a una o dos variables, dejando muchas otras fuera. Una concepci√≥n del mundo que, en definitiva, reduce al ser humano en su diversidad y complejidad, consider√°ndolo solo como un ‚Äúcliente‚ÄĚ, un ‚Äúconsumidor‚ÄĚ que hay que ‚Äúcapturar‚ÄĚ para obtener de √©l la mayor utilidad posible.

S√≥lo considera y trata de imponernos las variables √ļtiles al lucro, a las grandes empresas, a un mundo donde lo econ√≥mico es el √ļnico par√°metro. Un mundo donde la Cultura, las identidades, los afectos son parte del ‚Äúnegocio‚ÄĚ, o no existen.

Son embargo, la realidad chilena nos ha demostrado que no es as√≠, ya que, luego de decenas de a√Īos de libre Mercado, de neoliberalismo sin trabas, tenemos, por ejemplo, los medicamentos m√°s caros de Am√©rica y, al menos, mucho m√°s caros que en muchos pa√≠ses de Europa. Y la electricidad es muy cara (a pesar de tener mucha energ√≠a solar barata), los alimentos son caros, la salud es cara, y un largo etc√©tera es caro.

Si todo lo anterior, siendo caro, permitiera una sociedad justa, sostenible ambientalmente, solidaria, respetuosa se las minor√≠as, preservara sus Culturas locales y cuidara su Patrimonio, uno podr√≠a pensarlo. Pero nada de ello sucede, porque gran parte de mayor costo es simplemente mayor lucro para unos pocos. Grandes trasnacionales y una peque√Īa √©lite econ√≥mica local.

En tiempos de crisis y de cuarentena, antes de desesperar, bien vale respirar profundo, meditar, y reflexionar sobre cómo vivimos y cómo consumimos.

Quizás sea tiempo de ser más conscientes y hacer de nuestras ideas y concepción de sociedad coherentes con nuestra forma de vivir y de consumir.

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