Artes y Cultura
Miércoles 18 marzo de 2020 | Publicado a las 16:23 · Actualizado a las 16:42
A falta de teatro en salas, mira novelas llevadas al cine (claro que por internet)
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La sombra de ‚ÄúLa peste‚ÄĚ, novela de Albert Camus (1913-1960), publicada en 1947, se recuerda y se cierne hoy sobre los cinco continentes. Una situaci√≥n similar a la que describe Gabriel Garc√≠a M√°rquez para la ciudad de Macondo, en ‚ÄúCien a√Īos de soledad‚ÄĚ.

Por Leopoldo Pulgar Ibarra

Real y dura parece ser la referencia que tuvo el novelista y dramaturgo franc√©s, Premio Nobel de Literatura 1957: Camus sit√ļa el relato en el siglo XX, aunque alude a la temible epidemia de c√≥lera que sufri√≥ la colonia francesa de Or√°n (Argelia), en 1849.

Lo poético e inusual rodea el relato del escritor colombiano, Premio Nobel de Literatura 1982, cuando instala la plaga del insomnio en este mítico pueblo latinoamericano.

Sin embargo, en ambas historias que han sido llevadas al teatro y al cine, tratan del mismo fantasma que hoy recorre el planeta y que golpea la fe, las creencias, el sentido de la vida, junto con exaltar las mejores y peores aristas del ser humano.

La peste, https://foroexodo.com (c)
La peste, https://foroexodo.com (c)

Im√°genes latinoamericanas

En coincidencia con la distancia que Camus tuvo con la industria del cine, son pocas las pel√≠culas que se han filmado sobre su obra, pese a la importancia de ‚ÄúLa peste‚ÄĚ, en relaci√≥n al pensamiento filos√≥fico, a partir de la mitad del siglo XX.

En la versi√≥n cinematogr√°fica de “La peste”, escrita y dirigida, en 1992, por el argentino Luis Puenzo, un narrador en off explica que Or√°n es una ciudad europea, ubicada en el sur de Sudam√©rica.

Actores como William Hurt (doctor), Raul Juliá (taxista), Sandrine Bonnaire y Jean-Marc Barr (periodistas) protagonizan este fatal suceso que pone en evidencia el comportamiento de las personas en situación extrema.

Más allá de la crítica a la cinta, la novela de Camus muestra como todo el mundo lucha contra la peste bubónica o peste negra que provoca una gran mortandad.

La plaga, producida por una bacteria que se propaga por la picadura de pulgas de ratas, que aparecen muertas por cientos en todo lugar, ataca ganglios en órganos sexuales y ojos, y sus síntomas -similares a los de la gripe- aparecen a los siete días.
Así, en medio de una situación irrespirable y las ansiedades que provoca la convivencia en situación extrema, se intenta responder a una población, sometida a una rigurosa cuarentena.

So√Īar despierto

En ‚ÄúCien a√Īos de soledad‚ÄĚ, Garc√≠a M√°rquez pone a Jos√© Arcadio Buend√≠a en una situaci√≥n bien especial: el hombre acaba de darse cuenta que la peste del insomnio campea por el pueblo.

Preocupado por sus efectos, re√ļne en asamblea improvisada a los jefes de familia para explicar qu√© sucede y, entre todos, tomar medidas y evitar la propagaci√≥n.

Una de las iniciativas, delicada y efectiva a la vez, fue recurrir a los cencerros de los chivos para que los use una persona sana que debe visitar el pueblo. Así, todo aquel forastero que caminaba por las calles de Macondo hacía sonar el instrumento para que los enfermos supieran que estaban sanos.

√Čstos, adem√°s, ten√≠an prohibici√≥n de comer y beber durante su estad√≠a ya que, se afirmaba, ‚Äúque la enfermedad s√≥lo se transmit√≠a por la boca, y todas las cosas de comer y de beber estaban contaminadas por el insomnio‚ÄĚ.

Es verdad que la plaga nunca terminó, pero se mantuvo dentro del perímetro de la población; y a tal punto fue eficaz la cuarentena que la emergencia se convirtió en algo habitual.

Y desde ese d√≠a la vida cotidiana continu√≥ como cosa natural, recobr√°ndose el ritmo de vida y de trabajo ‚Äúy nadie volvi√≥ a preocuparse por la in√ļtil costumbre de dormir”, concluye el autor.

Porque, al final, pestes, plagas o pandemias muestran las reacciones masivas y personales frente a una amenaza global con su secuela de miserias y heroísmos.

Tal vez sean una radiograf√≠a crepuscular… como el p√°nico en una multitud, cerrar los ojos y simular ceguera, tener boca y labios secos por la tensi√≥n…

Son s√≥lo eso: un trago de realidad para peque√Īos humanos a la deriva.

‚ÄúLa Peste‚ÄĚ
https://www.youtube.com/watch?v=8TTAuB_eZq8

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