Artes y Cultura
Sábado 09 noviembre de 2019 | Publicado a las 09:56 · Actualizado a las 09:57
La violencia de un Gobierno sordo
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El viernes 25 de octubre se juntaron en Plaza Italia 1.200.000 personas seg√ļn Carabineros. Creo que se quedaron muy cortos en sus c√°lculos, y que fue m√°s grande que las realizadas a favor del NO para el plebiscito de 1988.

El presidente Pi√Īera y varios personeros de gobierno se apresuraron a ‚Äúfelicitarse‚ÄĚ de esta gran manifestaci√≥n pac√≠fica, diciendo, por ejemplo, que ‚Äútod@s debemos escuchar, empatizar, cambiar y trabajar para llevar adelante este proceso hist√≥rico‚ÄĚ, como escribi√≥ el Subsecretario de Patrimonio, Emilio de la Cerda (eso recuerda una frase similar de 2009).

Emilio de la Cerda (c)

Las frases fueron hermosas, pero no calzaban con los gritos y c√°nticos de los manifestantes. Pero, m√°s grave, tampoco calzan con las acciones posteriores del gobierno.

Casi todas las medidas ‚Äďy los discursos posteriores- se han centrado en aspectos econ√≥micos ‚Äďnecesarios, pero que mantienen a las personas en condici√≥n de consumidores, o de clientes si tienen mayor capacidad econ√≥mica- o de control y represi√≥n, con discursos centrados en la ‚Äúagenda social‚ÄĚ y la violencia. Entre el bien y el mal, donde, claro, ellos representan lo primero y los otros, lo segundo. Zanahoria y garrote.

El gobierno no ha escuchado las demandas de la ciudadanía, sino lo que ellos quieren o creen haber escuchado.

Los manifestantes, entre sus muchas demandas, quieren que se les reconozca que han sido vulnerados en sus derechos, que las grandes empresas se han coludido y abusan de ellos, que no han recibido un trato digno, y que los diferentes gobiernos y autoridades NO los han escuchado por a√Īos (al menos los √ļltimos quince a√Īos, con grandes y casi permanentes movilizaciones por distintas demandas).

Por otro lado, en la Movilizaci√≥n Social subyace una demanda de poder, de que las comunidades y organizaciones tengan voz, que sean escuchadas e incidan en las decisiones que les afectan. Ni siquiera el Gobierno ha retirado del Congreso proyectos de ley que han generado mucho rechazo ciudadano, de especialistas y de gremios, como son la Ley de Inclusi√≥n Social y Urbana, Ley de Patrimonio y Ley de ‚ÄúSala Cuna Universal‚ÄĚ, entre otras.

Pero desde el Gobierno nada de eso se escucha. ¬ŅSon sordos o se ‚Äúhacen‚ÄĚ?

Subirse al ‚Äúcarro‚ÄĚ de la gran manifestaci√≥n para luego centrarse en la violencia y entregar medidas parciales que no producen un cambio permanente en las relaciones entre los diferentes actores de la sociedad, medidas que no afectan en nada el gran desequilibrio de poder entre los grandes empresarios y la √©lites pol√≠ticas y el resto del pa√≠s, s√≥lo se puede calificar como una burla, como una forma de violencia desde el poder hacia las millones de personas que se han movilizado y quieren tener voz, ser escuchadas, ser consideradas.

Las personas est√°n cansadas de abusos, de corrupci√≥n sin castigo, y de no ser escuchadas. ¬ŅQu√© no se entiende?

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