Artes y Cultura
Martes 04 diciembre de 2018 | Publicado a las 10:36
A otro nivel: inauguran biblioteca ultramoderna con robots en Finlandia
Por Francisca Rivas
La información es de Agence France-Presse
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Para conmemorar su centenario, Finlandia, el país más alfabetizado del mundo, se ha dotado de una biblioteca central ultramoderna, con robots, impresoras 3D y donde también estará autorizado hacer ruido.

Ideada desde hace 20 a√Īos, la biblioteca abrir√° sus puertas oficialmente el 5 de diciembre, poniendo punto final a un a√Īo de festejos para celebrar el centenario de la naci√≥n n√≥rdica.

Esta enorme estructura ondulante de madera y vidrio, en pleno centro de Helsinki, la capital, contrasta con el austero edificio del Parlamento. Dise√Īada por el despacho finland√©s ALA Architects, est√° recubierta por 160 kil√≥metros de p√≠cea finlandesa.

Llamada Oodi (“oda” en fin√©s), la nueva biblioteca est√° destinada a promover el conocimiento, el aprendizaje y la igualdad en un pa√≠s considerado el m√°s alfabetizado del mundo, seg√ļn un estudio universitario estadounidense de 2016, basado en estad√≠sticas oficiales.

En los √ļltimos d√≠as antes de la inauguraci√≥n, los obreros trabajaban con gran empe√Īo para terminar el exterior del edificio porque en el clima glacial de Helsinki, la instalaci√≥n de los paneles de madera result√≥ ser mucho m√°s dif√≠cil y larga de lo previsto.

Dentro, el p√ļblico podr√° disfrutar de hasta 100.000 vol√ļmenes.

Pero el lugar est√° tambi√©n pensado para los aficionados a la cultura y la tecnolog√≠a, y cuenta con estudios de m√ļsica, salas de montaje de pel√≠culas, cine e impresoras 3D y cortadoras l√°ser, de acceso totalmente gratuito.

“Oodi da una idea moderna de lo que significa ser una biblioteca”, explica a la AFP Tommi Laitio, responsable de Cultura y Tiempo Libre en el ayuntamiento de Helsinki.

“Es una casa de la literatura pero tambi√©n una casa de la tecnolog√≠a, de la m√ļsica, del cine, y una casa de la Uni√≥n Europea. Creo que todo eso combinado se asocia a la idea de esperanza y progreso”, comenta.

Robots bibliotecarios

Otra se√Īal del progreso: el ej√©rcito de robots a qui√©n se confi√≥ el traslado de los libros dentro del edificio. Parecidos a peque√Īos carritos de color gris, se van moviendo entre los ascensores, esquivando a personas y muebles, para llevar a los libros a la secci√≥n adecuada, donde el personal les toma el relevo.

Seg√ļn los creadores de Oodi, se trata de la primera vez que se utiliza la tecnolog√≠a de conducci√≥n aut√≥noma en una biblioteca p√ļblica.

Los robots se convertirán en un espectáculo familiar para los 10.000 usuarios que se espera que visiten la biblioteca cada día.

“Ni siquiera s√© si deber√≠amos decir ‘eso’ al referirnos a ellos, porque estoy segura de que la gente encontrar√° un nombre para esta cosa que va explorando el edificio”, dice, riendo, Katri Vanttinen, responsable de las bibliotecas de Helsinki.

Oodi tendr√° zonas dedicadas para estudiar, pero el silencio no ser√° obligatorio en todas partes.

Existe un loft especial destinado a reunirse y crear en el que incluso se anima al ruido y al desorden. Los usuarios podr√°n construir objetos, tomar prestados instrumentos de m√ļsica o jugar a la videoconsola.

“Estamos dispuestos a hablar constantemente con los usuarios y el personal para saber qu√© comportamiento es el m√°s id√≥neo en la biblioteca, pero es, a buen seguro, un lugar de ruido y de actividades improvisadas de todo tipo”, explica Vanttinen.

“Ruido positivo”

La responsable se muestra particularmente orgullosa de la decisi√≥n de la biblioteca de no separar las secciones de ni√Īos y adultos. Todos estar√°n en el √ļltimo piso del edificio: un amplio espacio de 50 metros de largo, con paredes de cristal a cada lado, bajo un techo en forma de nube.

“Creemos que el ruido que hacen los ni√Īos en este piso es un ruido positivo, escuchamos el futuro”, explica. “La ac√ļstica est√° bien planificada, as√≠ que aunque haya gente chillando en alg√ļn sitio, a penas se les escuchar√° desde otro lado”.

Mientras en otras partes del mundo las bibliotecas est√°n cerrando, Finlandia decidi√≥ apoyar este proyecto, que cost√≥ 98 millones de euros, una suma considerable para un pa√≠s sometido a severos recortes en los √ļltimos a√Īos.

En Finlandia, el pa√≠s m√°s feliz del mundo seg√ļn la clasificaci√≥n de la ONU de 2018, viven 5,5 millones de personas y se prestan cada a√Īo 68 millones de libros.

“Las bibliotecas de Helsinki son el segundo servicio p√ļblico mejor puntuado por detr√°s del agua potable”, asegura Laitio. “Las bibliotecas son muy apreciadas en Finlandia. Y, respecto a este proyecto, una inversi√≥n de 100 millones de euros, las protestas que se han o√≠do son m√≠nimas o nulas. De hecho, la gente est√° verdaderamente feliz y orgullosa”.

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