Artes y Cultura
Domingo 29 abril de 2018 | Publicado a las 10:31 · Actualizado a las 10:32
Marcelo Lillo: Si no me cuentas no eres mi amigo
Publicado por: Ezio Mosciatti
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‚Äú¬ŅEso es ser un escritor?, me preguntaba en silencio. ¬ŅEn eso consist√≠a aquel oficio tan misterioso y fascinante, en conjugar lo sabido con lo inventado?‚ÄĚ (pp 404)

La cita del √ļltimo libro de Marcelo Lillo, ‚ÄúDe vez encuando, como todo el mundo‚ÄĚ, pareciera ser una declaraci√≥n del autor o, al menos, es lo que reflejan los 30 cuentos que lo conforman.

“Si no me cuentas nada entonces no eres mi amigo” (pp 405) parece complementar la cita anterior. La b√ļsqueda de compa√Ī√≠a, de relaciones, lazos, donde no importa si lo que se dice es verdad o fantas√≠a sino luchar contra la soledad y la falta de sentido.

Cuentos que exudan marginalidad, humedad, sudor, pobreza, abandono, todo ello en un sur de Chile marginado, abandonado, sumido en la melancolía, la tristeza, la derrota. Son cuentos que se entrelazan, que parecen repetirse o ser continuación de otros, donde abundan los profesores, las parejas separadas, las infidelidades en un manto de aburrimiento y los televisores prendidos para adormecer o anesteciar vidas perdidas.

Cuentos que muestran un mundo com√ļn y aplastante, donde no tiene sentido ni pareciera haber energ√≠a ni siquiera para rebelarse, para protestar o reaccionar.

Marcelo Lillo muestra una doble marginalidad: la del sur, con su clima h√ļmedo y tan lejos del poder de la capital, y la de la de la pobreza, de esas vidas insignificantes sin futuro y expectativas bajas que m√°s parecen salvavidas. Personajes y ambientes que s√≥lo pueden aspirar a sobrevivir sin aspavientos, sin excesos, gan√°ndole a medias al tedio, ‚Äúseres que hab√≠an hecho de la resignaci√≥n un modo de vida porque de lo contrario no les quedaba m√°s que el suicidio.‚ÄĚ (pp 98)

Lillo parece ‚Äúconjugar lo sabido (o lo vivido) con lo inventado‚ÄĚ, y no duda en repetir en distintos cuentos los mismos adjetivos, las mismas descripciones y circunstancias, generando una suerte de mirada o relato mayor donde nadie se salva, todos se baten con las mismas miserias y con pocas armas o herramientas, decadentes, con un manto de melancol√≠a y tristeza que traspasa como la humedad (esa que asocia a los niveles m√°s bajos de la sociedad, desde la clase media).

‚ÄúDe vez encuando, como todo el mundo‚ÄĚ es un libro implacable, de grandes cuentos, con un remate (La enfermedad) que parece buscar una luz de esperanza, ser una justificaci√≥n del escritor. Pero Marcelo Lillo no claudica.

‚ÄúDe vez encuando, como todo el mundo‚ÄĚ

Marcelo Lillo
Lumen
Penguin Random House
Santiago de Chile, marzo de 2018

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