Artes y Cultura
El exterminio Diaguita: Francisco de Aguirre y la refundación roja de La Serena
Publicado por: Max Duhalde
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Si tenemos que mencionar a un pueblo indígena guerrero en Sudamérica, inmediatamente pensamos en Los Mapuches. Son diversas las historias que se narran de la tribu que habitó desde La Araucanía al sur de nuestro territorio, las cuales son protagonizadas por: Lautaro, Galvarino, Caupolicán, entre otros.

Al Mapuche se le preparaba para la lucha desde peque√Īo. Sus juegos, danzas, pruebas y vida en general era la lucha.

La Corona espa√Īola estimaba en m√°s de 50 mil los hispanos fallecidos por causa directa de la guerra de Arauco solo entre los a√Īos 1550 y 1790, seg√ļn relatos de la √©poca. Dos gobernadores: Pedro de Valdivia y O√Īez de Loyola talentosos estrategas militares, con √©xitos fuera de Chile, encontrar√≠an la muerte a mano de los Mapuches.

Si nos trasladamos al norte chico de Chile, en √©poca de conquista, se encontraban los Diaguitas, que si bien no poseen la fama de haber sido un pueblo guerrero y en dedicar su vida a dicha pr√°ctica, no significa que no hayan manejado el arte del ataque. Recordemos que fueron unos feroces opositores a los asentamientos espa√Īoles, llegando a incendiar a la antigua ciudad de La Serena.

Corr√≠a la noche del 11 al 12 de enero de 1549, la capital de la IV regi√≥n, a esa fecha, contaba con casi 5 a√Īos de existencia, cuando un sublevaci√≥n de ind√≠genas Diaguitas decidi√≥ incendiar la ciudad que hab√≠a sido fundada por el soldado espa√Īol, Juan Boh√≥n.

En esa madruga todos los espa√Īoles que viv√≠an en el asentamiento de descanso entre Santiago y Lima fallecieron, lo que le signific√≥ un duro golpe a la gobernaci√≥n de Pedro de Valdivia en el reino de Chile, y desde El Virreinato estaban todos los ojos puestos en su administraci√≥n.

Si bien los Diaguitas jam√°s se mostraron como un pueblo del todo pac√≠fico, los espa√Īoles llevaron su rango de “agresividad” en comparaci√≥n al de los Mapuches, que en ese periodo ya desarrollaban largas batallas en La Frontera. La conclusi√≥n de √©stos fue: Pueblo no guerrero.

En contraposici√≥n a lo anterior, y antes de la llegada de los espa√Īoles, hay vestigios que demuestran que Los Diaguitas se hab√≠an defendido ferozmente de la invasi√≥n Inca, pero sin √©xito siendo vencidos. Posteriormente, Los sucedores de Las √Ānimas se transforman en sus aliados y con su ayuda conquistan Copiap√≥. Los seguidores de Inti usaron guerreros diaguitas contra los Picunches y en el valle del Aconcagua quedan restos de un pucar√° que lo demuestra”, se√Īal√≥ Sergio Paolini, Historiador de la Universidad de La Serena.

Valdivia y Aguirre, amistad forjada en guerra

Pedro de Valdivia se da por enterado de lo que había ocurrido en La Serena. No dudó en tomar medidas extremas pero efectivas, para eso decide llamar a su amigo y fiel aliado: Francisco de Aguirre.

Valdivia y Aguirre mantenían una solida amistad y admiración mutua, pues los dos demostraron ser unos excelentes militares y estrategas en Europa.

La relaci√≥n de amistad data desde 1521. La pen√≠nsula italiana era el gran escenario b√©lico de la √©poca. Las tropas de Carlos I vencieron a las francesas tomando Mil√°n. Formaban el ej√©rcito vencedor soldados espa√Īoles, italianos y alemanes. Y entre ellos, bravos combatientes como Pedro de Valdivia, Francisco de Aguirre, Juan Gregorio Baz√°n, Francisco Pizarro, Juan P√©rez de Zurita, Jer√≥nimo de Alderete y muchos otros que luego se destacaron en las conquistas del Per√ļ, Chile y Argentina.

Francisco de Aguirre decide emprender la aventura de la conquista de Am√©rica, sabiendo que varios de sus “colegas” ya se encontraban en esa empresa. Ya en Lima para 1540 coincide con Valdivia y lo acompa√Īa en la expedici√≥n al sur del virreinato, transform√°ndose en su mano derecha y alcalde del primer Cabildo de Santiago en 1541.

La llegada del sanguinario “De Aguirre”

Si volvemos un poco m√°s atr√°s, hab√≠amos contado que Valdivia se da por enterado de lo que hab√≠a ocurrido en La Serena. Un sobreviviente espa√Īol, Pedro Cisternas, se hab√≠a escondido y evidenciado todo los hechos.

En ese momento, Francisco era Teniente Gobernador de Choapa y Atacama, ya hab√≠a mostrado habilidades bestiales en Per√ļ contra los Incas y lo mismo en la zona en donde se encontraba. Dado ese contexto, Valdivia decidi√≥ cortar con el “problema” de ra√≠z.

Si imaginamos una conversación entre ambos, las órdenes de Valdivia pudieron haber sido algo más o menos así:

“Los naturales se sublevaron en La Serena, la dejaron en ruinas y mataron a todos nuestros soldados. Francisco, amigo m√≠o, necesito que viajes hasta esa zona, invoques toda esa brutalidad que te destaca en combate, sobre todo con los indios, y los extermines. Luego, reconstruye la ciudad, hazla m√°s defensiva y gobi√©rnala”

‚ÄúEl tambi√©n gobernador de Santiago del Estero (Argentina) era un militar con mucho oficio y por eso fue muy importante para la conquista en ambos pa√≠ses, e incluso Valdivia lo eligi√≥ como sucesor si es que √©ste era asesinado en combate‚ÄĚ, coment√≥ Paolini

Cuando Francisco de Aguirre ingresa a las puertas de La Serena, not√≥ que la tarea no ser√≠a tan f√°cil. Los Diaguitas manejaban muy bien el entorno, pose√≠an estrategias de combate y en n√ļmero no eran insignificantes. Dado lo anterior, y antes que todo, mand√≥ a construir un fuerte.

De Aguirre tom√≥ las indicaciones de Valdivia muy en serio. La batalla fue brutal, pero no para ambas parte. Los Diaguitas sufrieron todo el odio y opresi√≥n espa√Īola. Sus guerreros fueron muertos en combate, sus mujeres violadas y sus ni√Īos asesinados. La respuesta del reino fue grotescamente sanguinaria, y no acabar√≠a de lo inmediato.

“En menos de 50 a√Īos, y gracias a la llegada de Aguirre, la poblaci√≥n de diaguitas disminuy√≥ de 30 mil a 1.500 habitantes, para luego ya desaparecer”, sentenci√≥ el tambi√©n acad√©mico, Sergio Paolini.

El docente del Liceo Gabriel Gonz√°lez Videla, tambi√©n agreg√≥: ‚ÄúLa Refundaci√≥n de La Serena exig√≠a un escarmiento para los ind√≠genas para que no les quedaran ganas ni energ√≠a de volver a rebelarse. De Aguirre persigui√≥ de manera inclemente a los ind√≠genas logrando con ello “pacificar” la zona‚ÄĚ.

La victoria espa√Īola en La Serena fue tan violenta que se transform√≥ en un mensaje claro para los ind√≠genas aleda√Īos a la ciudad, y a los que se encontraban m√°s al norte y/o al sur. Con el triunfo, se concret√≥ la segunda refundaci√≥n de La Serena en agosto de 1549 dejando a Francisco de Aguirre como gobernador del norte. Bajo ese marco, la ciudad no volvi√≥ a sufrir m√°s ataque de pueblos originarios, pero s√≠ de piratas, pero eso es otra historia…

Si quieres conocer m√°s sobre la cultura Diaguita y su influencia art√≠stica en el norte de Chile, pueden visitar la exposici√≥n ‚ÄúEl arte de ser Diaguita‚ÄĚ, patrocinada por el Museo Precolombino y Minera Escondida ‚Äď BHP. La muestra estar√° presente hasta marzo del 2018 en la Fundaci√≥n Minera Escondida en Antofagasta.

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