Notas
Los soldados que “deb√≠an” estar preparados para ver morir a sus compa√Īeros
Publicado por: Constanza Reyes
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Guillermo Claverie fue el hombre que se atrevió a tomar la representación de los sobrevivientes de Antuco cuando nadie más pudo o quiso hacerlo. Antes del 6 de enero de 2007, varios fueron los abogados que rechazaron llevar un caso difícil por donde se le mirara.

A una d√©cada de la tragedia, Guillermo revive una de las √©pocas m√°s importantes de su carrera, donde un grupo de ex soldados lleg√≥ hasta √©l buscando analizar la posibilidad real de presentar acciones legales contra el Estado por el da√Īo moral, f√≠sico y psicol√≥gico que se les ocasion√≥.

En conversaci√≥n con Radio B√≠o B√≠o, Claverie relata que acept√≥ entendiendo todo el da√Īo provocado a los j√≥venes por una orden que deb√≠a cumplirse a pesar de los reparos realizados esa misma noche del 18 de mayo.

“Son hechos p√ļblicos y notorios que hubo negligencia culpable de parte de agentes del Estado, por lo que √©ste es responsable de las consecuencias”, se√Īal√≥ de manera tajante el abogado, quien si bien al comienzo debi√≥ enfrentar un proceso de desconfianza, insisti√≥ y las situaciones se aclararon a trav√©s de un trabajo transparente.

Esto no s√≥lo lo dice √©l, tambi√©n lo reafirman sus “muchachos”, quienes lo invitaron a marchar junto a ellos el s√°bado 16 de mayo, en una actividad √≠ntima, sin autoridades, prensa o uniformados, que busca recordar a sus compa√Īeros muertos y cerrar una de las peores experiencias en las vidas de los sobrevivientes.

“No ten√≠an m√°s de un mes de instrucci√≥n”

“Existen condenas de Fiscal√≠a Militar y sanciones penales a quienes estaban a cargo de dirigir a los muchachos, que en su mayor√≠a no ten√≠a m√°s de un mes de instrucci√≥n y no estaban preparados f√≠sica ni psicol√≥gicamente para enfrentar lo que les toc√≥ vivir, adem√°s la indumentaria para desarrollar la actividad indicada por los instructores no era la adecuada‚ÄĚ, apunta Claverie.

Los j√≥venes, agreg√≥, resultaron con serios da√Īos f√≠sicos y psicol√≥gicos. “Vieron morir a sus compa√Īeros, con quienes no llevaban mucho tiempo en el servicio militar, pero compart√≠an el ser de la misma zona, por lo que manten√≠an relaciones de vecindad, acad√©micas o de amistad”.

Recalca que hubo un menoscabo desde el punto de vista moral, ya que cada vez que intentaban buscar empleo -sólo uno siguió en el Ejército- los discriminaban por ser sobrevivientes de la tragedia de Antuco.

Seg√ļn el abogado, “cualquier potencial empleador ve√≠a un riesgo en eso. Adem√°s sufrieron estr√©s post traum√°tico, intentos de suicidio, cayeron al alcohol o las drogas y adem√°s vieron truncado un sue√Īo al inscribirse voluntariamente para realizar el servicio militar obligatorio”.

Demandas

Con estos antecedentes expuestos por Claverie, se reunieron las pruebas y presentaron la demanda por grupos.

La primera demanda contra el Estado se presentó a mediados del 2007 y fueron beneficiados 27 sobrevivientes. El Fisco fue condenado a cancelar $10 millones a cada uno de ellos, además de las costas del proceso judicial.

Uno de los principales argumentos utilizados fue el de las consecuencias f√≠sicas sufridas por el 95% de los j√≥venes. Muchos de ellos quedaron de forma permanente con da√Īos articulares, quemaduras en la planta de los pies y extremidades, adem√°s de otros m√ļltiples padecimientos que se transformaron en marcas imborrables, las que no s√≥lo se llevan en el alma sino tambi√©n en el cuerpo.

El sobreviviente √ďscar Jelvez Jara, uno de los beneficiados con la resoluci√≥n judicial, destaca que el fallo se dio a conocer hace dos a√Īos y reci√©n el 2014 recibieron el dinero. Respecto al monto cancelado, el ex conscripto -que ahora se desempe√Īa como maestro en construcci√≥n de obras civiles- sostuvo que “para el tiempo que hab√≠a pasado ya hab√≠a perdido las esperanzas, por lo que peor es nada”.

Asegura eso si, que los dolores son un recuerdo constante de lo vivido, y que los chequeos m√©dicos comprometidos no han sido exhaustivos. S√≥lo ha recibido “calmantes” como respuesta a sus malestares, dice.

√ďscar Jelvez

√ďscar Jelvez

El fallo de la segunda demanda se dio a conocer este a√Īo, tras un largo proceso judicial, donde adem√°s se aument√≥ al doble el monto concedido al primer grupo. Fue as√≠ como se conden√≥ al Fisco a una indemnizaci√≥n de $20 millones por cada uno de los nueve afectados, adem√°s del pago de las costas.

Genaro Mora -carabinero actualmente-, quien fue beneficiado con esta acci√≥n legal, se√Īala que la vida de cualquier soldado no tiene precio y cualquier dinero es poco, considerando que las secuelas f√≠sicas que hoy sufren a los 28 a√Īos se ir√°n incrementando con el paso del tiempo.

En su caso particular padece intensos dolores en una de sus rodillas, lo que restringe su movilidad. Agrega que junto a sus compa√Īeros han tenido que cargar con el estigma de que “est√°n todos locos o ricos gracias a las indemnizaciones”.

Genaro Mora

Genaro Mora

Sobre la diferencia del pago que recibieron los demandantes, el abogado Guillermo Claverie esperaba una indemnizaci√≥n mayor, aunque reconoci√≥ que el pa√≠s ha ido de menos a m√°s en esta materia y agreg√≥ que aunque los argumentos utilizados fueron los mismos -las tres demandas se presentaron entre junio y septiembre del 2007- cada juez es independiente y no tiene porqu√© regirse por ning√ļn par√°metro dada la facultad que le concede las ley.

Respecto a la tercera demanda que presentaron un grupo de cinco ex soldados, se espera conocer la resolución dentro de este mes.

No obstante el Consejo de Defensa del Estado aseguraba en su defensa que las demandas no eran factibles porque ver morir gente era algo que pod√≠a ocurrir en la formaci√≥n de un soldado, ninguno de ellos estaba preparado para lo que vivir√≠a esa noche y lo que ha tenido que enfrentar en estos 10 a√Īos.

Tendencias Ahora