Internacional
La historia tras una de las fotos m√°s estremecedoras de la Segunda Guerra Mundial
Publicado por: Christian Leal
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Este lunes se cumplen 75 a√Īos desde el estallido de la Segunda Guerra Mundial, sin duda el conflicto b√©lico m√°s sanguinario que haya registrado la humanidad, con su saldo de entre 50 y 85 millones de muertos, muchos de ellos bajo los horrores del exterminio nazi, las masacres japonesas, o la devastaci√≥n de la bomba nuclear estadounidense.

Pero tal como habr√≠a se√Īalado el propio Joseph Stalin, “una muerte es una tragedia; un mill√≥n es s√≥lo estad√≠stica“. Los n√ļmeros pocas veces logran transmitir las verdaderas dimensiones del legado de sufrimiento de la guerra, que s√≥lo se puede captar a trav√©s de las historias individuales.

Un hombre que se especializ√≥ en narrar aquellas historias fue el fot√≥grafo estadounidense Julien Bryan, quien se qued√≥ en Polonia mientras diplom√°ticos y periodistas hu√≠an de la invasi√≥n alemana que inici√≥ el 1 de septiembre de 1939, para convertirse en el √ļnico corresponsal extranjero en retratar la brutalidad de las tropas de Hitler durante los albores del conflicto.

“Estados Unidos debe comenzar a actuar. Debe exigir que este, uno de los asesinatos m√°s horrorosos de nuestros tiempos, sea detenido. Les pedimos ayuda a ustedes, nuestra naci√≥n de 130 millones de estadounidenses, en el nombre de la honestidad, la justicia y el cristianismo, no para nosotros, un peque√Īo grupo de 43 estadounidenses, sino para los valerosos polacos”, fue el mensaje de Bryan para el presidente Roosevelt durante una alocuci√≥n en Radio Polonia.

Para entonces, el fot√≥grafo ya hab√≠a visto demasiado en su recorrido por el pa√≠s. Sin embargo uno de los episodios m√°s dram√°ticos fue el que posteriormente narrar√≠a en detalle, explicando el contexto de una de sus m√°s ic√≥nicas im√°genes: la de una ni√Īa sollozando junto al cuerpo de su hermana mayor muerta.

La historia de Kazimiera Mika

La siguiente es la narración de los hechos por mano del propio Julien Bryan, tal como recoge el Museo Memorial Estadounidense del Holocausto.

“13 de septiembre de 1939. Mientras conduc√≠amos por un peque√Īo campo a las afueras de la ciudad, llegamos s√≥lo unos pocos minutos despu√©s de ocurrido un evento tr√°gico. El m√°s incre√≠ble de todos.

Siete mujeres hab√≠an estado cavando en busca de patatas (papas). Se hab√≠a acabado la harina en su √°rea, y estaban desesperadas por hallar comida. Repentinamente, dos aviones alemanes aparecieron de la nada y dejaron caer dos bombas sobre una peque√Īa casa, distante a unos 180 metros de all√≠. Dos mujeres dentro murieron instant√°neamente.

Las mujeres que buscaban patatas se lanzaron al suelo con la esperanza de no ser vistas. Luego de que los aviones se fueron, volvieron a sus labores. Necesitaban encontrar comida.

Sin embargo los nazis no quedaron satisfechos con su trabajo. Regresaron a los pocos minutos y se abalanzaron en picada sobre el campo, rasando a unos 60 metros de altura, esta vez con fuego de ametralladora. Dos de las siete mujeres resultaron muertas, mientras que las otras lograron escapar de alguna manera.

Mientras yo fotografiaba los cuerpos, una peque√Īa ni√Īa de 10 a√Īos lleg√≥ corriendo y se detuvo horrorizada frente a una de las muertas. La joven era Anna, su hermana mayor. La ni√Īa nunca hab√≠a visto a un muerto antes y no lograba entender por qu√© su hermana no le hablaba… luego nos mir√≥ a nosotros, confundida.

Puse mi brazo alrededor de ella y la abrac√© con fuerza, tratando de consolarla. La ni√Īa se ech√≥ a llorar. Tambi√©n yo llor√©, al igual que los dos oficiales polacos que me acompa√Īaban”.

El nombre de aquella ni√Īa era Kazimiera Mika. De alguna manera logr√≥ sobrevivir a la Guerra y se reuni√≥ con Bryan en Varsovia, para la conmemoraci√≥n n√ļmero 20 de la invasi√≥n. Luego en 2009 y con 70 a√Īos de edad, acompa√Īar√≠a al hijo del fot√≥grafo durante la proyecci√≥n del “Asedio de Polonia”, con las im√°genes captadas por su padre.

Advertimos que las siguientes im√°genes pueden herir la sensibilidad de algunas personas.

Julien Bryan

Julien Bryan

Julien Bryan

Julien Bryan

Julien Bryan

Julien Bryan

Julien Bryan

Julien Bryan

Julien Bryan

Julien Bryan

Julien Bryan

Julien Bryan

Julien Bryan

Julien Bryan

Julien Bryan

Julien Bryan

Julien Bryan

Julien Bryan

Julien Bryan

Julien Bryan

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