Cultura
Innovador conjunto noruego se presenta en Temporada de Conciertos de la Fundación Beethoven
Publicado por: Johnny Teperman
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La temporada internacional de conciertos 2014 de la Fundaci√≥n Beethoven, que se desarrolla en el Teatro Municipal de Las Condes, proseguir√° este lunes 18 a las 19.30 horas, con la presentaci√≥n del conjunto noruego “Trondheim Soloists”, cuyo director √ėyvind Gimse, destaca como cellista, al igual que Andreas Brantelid.

La agrupaci√≥n europea es una de las m√°s excitantes formaciones j√≥venes del panorama musical internacional. A trav√©s de la dedicaci√≥n, el compromiso y el entusiasmo, se ha establecido como uno de los conjuntos de c√°mara m√°s innovadores de Noruega, con invitaciones para colaborar con artistas del m√°s alto nivel de todos los g√©neros. Con el nombramiento del chelista √ėyvind Gimse como director art√≠stico en 2002, la orquesta es actualmente reconocida por estar a la vanguardia de una distinguida calidad art√≠stica.

Fundada en 1988, “Trondheim Soloists” fue durante muchos a√Īos el principal punto de encuentro para la preparaci√≥n de conciertos de √°mbito profesional en la ciudad de Trondheim. La orquesta anunci√≥ su llegada a los escenarios internacionales en 1990 con su debut en Londres, donde suscit√≥ una entusiasta acogida, y al que siguieron m√°s conciertos en el extranjero a medida que se afianzaba su reputaci√≥n.

En la ocasi√≥n se ofrecer√° el siguiente programa, el cual se repetir√° este martes 19 de agosto, a las 19 horas, en el Teatro de Carabineros, en funci√≥n especial para estudiantes de m√ļsica de la capital:

Edvard Grieg (1843-1907)

Dos Melodías Noruegas

Las danzas y cantos populares de su Noruega natal fueron una inspiración constante para Grieg, quien adaptó, arregló o se basó en material tomado de la tradición oral de su país. Un ejemplo de esto son estas dos melodías que Grieg trabajó, siempre adaptándolas a su lenguaje propio, en formato de orquesta de cuerdas.

La primera pieza se inicia con un melanc√≥lico tema que denota el car√°cter de la m√ļsica, aunque algo de contraste se vive en la secci√≥n central, un poco m√°s c√°lida. La segunda pieza dura la mitad de la primera y podr√≠amos calificarla de nost√°lgica. A modo anecd√≥tico, se puede se√Īalar de que la misma fuente mel√≥dica aqu√≠ ocupada fue aprovechada casi cincuenta a√Īos despu√©s por Stravinsky en sus Cuatro Impresiones Noruegas de 1942.


Franz Joseph Haydn (1732-1809)
Concierto para Violonchelo N¬ļ 1 en Do Mayor Hob.VIIb/1

Este concierto fue compuesto entre 1761 y 1765 para el violonchelista Joseph Weigl, un notable int√©rprete que trabajaba en la orquesta de Esterh√°zy, dirigida por Haydn por aquel entonces. Es una obra temprana que fue escrita en la misma √©poca en que las sinfon√≠as N¬ļ 6, 7 y 8.

Por mucho tiempo se crey√≥ perdido, hasta que fue rescatado cuando apareci√≥ en el Museo Nacional de Praga en el a√Īo 1961. Al a√Īo siguiente fue ‚Äúreestrenado‚ÄĚ por el chelista Milos Sadlo y el director Charles Mackerras y desde entonces se ha convertido en el m√°s famoso de los conciertos de Haydn. A pesar de haberlo escrito en su juventud, demuestra ya un experto dominio de la escritura orquestal y constituye un gran ejemplo del formato de concierto en el per√≠odo del clasicismo dieciochesco.

El Moderato inicial comienza con un tema muy refinado, que luego es contrastado por un segundo sujeto melódico más suave y sinuoso. El chelo entra con autoridad dominando el paisaje sonoro, donde Haydn le da espacio para una cautivante cadenza (pasaje para solista sin orquesta). El Adagio central es melancólico a la vez que austero, evocando en cierta medida los pasajes más meditativos de las misas del propio Haydn. El Allegro Molto con que concluye este concierto posee una estructura muy similar a la de movimientos de los conciertos de Vivaldi. Ocupa la forma rondó, en que un tema es entonado por la orquesta repetidamente.

Igor Stravinsky (1882-1971)
Apollon Musag√®te ‚Äď Ballet en dos actos (1927-28 rev. 1947)

Stravinsky compuso esta partitura de ballet entre fines de 1927 y comienzos de 1928, por encargo de la Fundaci√≥n Elizabeth Sprague Coolidge, la que pag√≥ una alta suma de dinero y permiti√≥ al compositor escoger la tem√°tica de la obra. Todav√≠a sumergido en la inspiraci√≥n de la cultura greco-latina (reci√©n hab√≠a dado forma al oratorio dram√°tico ‚ÄúOedipus Rex‚ÄĚ), Stravinsky tom√≥ la figura del dios Apollo.

Inusualmente para el compositor, la obra está concebida solamente para orquesta de cuerdas, lo que llama la atención siendo que los vientos ocuparon siempre un lugar fundamental y hasta protagónico en su escritura.

Stravinsky trabaj√≥ la narrativa de la obra con George Balanchine, aunque no ser√≠a el core√≥grafo en el estreno, sino que Adolph Bolm, quien adem√°s asumi√≥ el rol de Apollo en esa primera presentaci√≥n realizada en Washington en abril de 1928. En junio del mismo a√Īo, la obra contar√≠a con coreograf√≠a de Balanchine en Par√≠s y en una producci√≥n realizada al a√Īo siguiente, Coco Chanel dise√Ī√≥ el vestuario. Al escuchar por primera vez la m√ļsica, Diaghilev coment√≥ que esta parec√≠a ‚Äúno de este mundo, sino de alg√ļn lugar de m√°s arriba‚ÄĚ.

Wojciech Kilar (1932-2013)

Orawa

Compa√Īero de generaci√≥n de Henryk G√≥recki y Krzysztof Penderecki, Kilar es fiel representante de la composici√≥n moderna en Polonia. En su m√ļsica confluyen un trabajo r√≠tmico bien definido, inflexiones de cantos y danzas polacas y un profundo misticismo cat√≥lico. Kilar ha alcanzado amplias audiencias gracias a su trabajo adicional en la m√ļsica para pel√≠culas. Orawa es una pieza del a√Īo 1986, escrita para 15 instrumentos de cuerda y constituye una muestra representativa del estilo del compositor.

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