Notas
Desaparición de los grandes carnívoros amenaza al ecosistema del planeta
Publicado por: Agencia AFP
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

La desaparición progresiva de grandes carnívoros como los leones, lobos o pumas amenaza los ecosistemas del planeta, advirtió un equipo internacional de científicos que lanzó un llamado para proteger a estos depredadores.

Más del 75% de las 31 especies de estos animales han visto reducida su población y 17 de ellas se encuentran ocupando actualmente menos de la mitad del territorio que habían habitado inicialmente, indica un estudio publicado en la revista estadounidense Science fechada el 10 de enero.

Los grandes carn√≠voros ya han sido largamente exterminados en un gran n√ļmero de pa√≠ses desarrollados, en Europa Occidental y en el este de Estados Unidos, principalmente. Y esta cacer√≠a a√ļn se extiende en varias partes del mundo, deploran estos cient√≠ficos.

Sin embargo, advierten que todo indica que estos animales desempe√Īan un papel crucial para mantener el delicado equilibrio de los ecosistemas.

“A escala planetaria perdemos a nuestros grandes carn√≠voros”, subray√≥ William Ripple, profesor en el departamento de ecosistemas forestales de la Universidad del Estado de Oregon y principal autor de esta investigaci√≥n.

“Varios de estos animales se encuentran amenazados en tanto sus territorios se reducen r√°pidamente. Y una mayor√≠a de ellos corre riesgo de extinci√≥n, localmente o a escala global”, advirti√≥ Ripple, juzgando como “parad√≥jico que estas especies desaparezcan en momentos en que estamos tomando conciencia de su importancia en el mantenimiento del equilibrio ecol√≥gico”.

Estos cient√≠ficos estadounidenses, europeos y australianos estiman que ya es hora de lanzar una iniciativa mundial para reintroducir a esos animales en la naturaleza y reconstituir sus poblaciones tomando como ejemplo la llamada “Large Carnivore Initiative”, que se lleva a cabo en Europa. Esta iniciativa pretende introducir lobos, linces y osos pardos en sus h√°bitats naturales.

Para su trabajo científico, Ripple y sus colegas se concentraron sobre siete especies cuyo impacto sobre el ecosistema ha sido objeto de numerosos estudios. Se trata del león africano, el lince europeo, el leopardo, el lobo gris, el puma, la nutria de mar y el dingo en Australia.

“La naturaleza es interdependiente”

Estas investigaciones muestran que una disminuci√≥n de la poblaci√≥n de pumas y de lobos en los parques de Yellowstone, en Estados Unidos, provoc√≥ un crecimiento en el n√ļmero de animales que se alimentan de hojas de √°rboles y arbustos, como los c√©rvidos. Este fen√≥meno perturba el crecimiento de la vegetaci√≥n y afecta a p√°jaros y peque√Īos mam√≠feros, explicaron los cient√≠ficos.

En Europa, la desaparici√≥n de los linces ha sido vinculada a la sobrepoblaci√≥n de corzos y liebres, mientras que la desaparici√≥n de un gran n√ļmero de leones y leopardos en √Āfrica provoc√≥ una explosi√≥n del n√ļmero de babuinos oliva, que destrozan las cosechas y atacan a los reba√Īos.

Finalmente, la disminución de las poblaciones de nutrias en Alaska derivó en un fuerte crecimiento de los erizos de mar y en una reducción de algas morenas, de las cuales se alimentan.

“La naturaleza es interdependiente, como lo indican estos estudios en Yellowstone y en todo el mundo. Ellos revelan c√≥mo una especie afecta a otras especias de diferentes maneras” y al conjunto del ecosistema, a√Īadi√≥ Ripple.

De esta forma, evitar una sobrepoblación de herbívoros permite a la flora forestal desarrollarse más y almacenar más dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero, lo cual permitiría luchar mejor contra el calentamiento climático.

Pero los autores de este estudio admiten que será muy difícil hacer que la gente acepte la reintroducción a gran escala de estos depredadores.

Esos animales inspiran temor a los humanos, que les han declarado la guerra desde hace mucho tiempo para proteger su ganado y sus comunidades, precisaron. Debido a ello, los grupos estadounidenses de defensa de la fauna y la flora no lograron oponerse al levantamiento de la protección federal a los lobos en Montana e Idaho en 2011, una medida que fue seguida en 2012 por Wyoming bajo presión de los ganaderos.

Tendencias Ahora