Notas
Cierre definitivo de la investigación: Salvador Allende se suicidó
Publicado por: Agencia UPI
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

La Corte de Apelaciones de Santiago confirmó el cierre definitivo de la investigación para establecer la causa de muerte del Presidente Salvador Allende Gossens, muerto en el Palacio de La Moneda el 11 de septiembre de 1973.

La decisión la adoptó la Cuarta Sala del tribunal de alzada capitalino compuesta por las ministras Mireya López y Pilar Aguayo y por la abogado integrante Carmen Domínguez al ratificar completamente la resolución del ministro en visita, Mario Carroza.

En diciembre pasado, Carroza dictó el sobreseimiento definitivo en la investigación por la muerte del Presidente Allende estableciendo que por testigos, pericias y datos de la indagatoria el mandatario se suicidó.

En esa oportunidad, en una resolución de noventa páginas el magistrado determinó el cierre total y definitivo de la causa que se inició por la denuncia de la fiscal de la Corte de Apelaciones de Santiago, Beatriz Pedrals, al determinar que la causa de la muerte fue el suicidio del mandatario.

El magistrado analiza en el inicio de la resolución el relato de los hechos ocurridos el 11 de septiembre de 1973 y luego analiza las tres hipótesis que surgieron por la muerte del jefe de Estado.

En su fallo, el juez Carroza establece detalle a detalle qu√© ocurri√≥ ese d√≠a martes 11 de septiembre de 1973 donde el Presidente de la Rep√ļblica don Salvador Allende Gossens, lleg√≥ hasta el Palacio de La Moneda antes de las ocho de la ma√Īana, proveniente desde su residencia de calle Tom√°s Moro, acompa√Īado por su escolta personal.

El magistrado apunta que “aproximadamente las 09:30 horas y a solicitud del Edec√°n A√©reo Comandante Roberto S√°nchez Celed√≥n, el Presidente Allende se entrevist√≥ con los tres edecanes en el sal√≥n privado del despacho, donde √©ste le corrobor√≥ la situaci√≥n de sublevaci√≥n de las Fuerzas Armadas al poder pol√≠tico, y lo inst√≥, a requerimiento de sus superiores para hacer abandono del palacio presidencial, manifest√°ndole incluso que la Fuerza A√©rea de Chile ten√≠a dispuesto un avi√≥n para su salida del pa√≠s y que √©l, personalmente, lo ir√≠a a dejar de acuerdo a las instrucciones recibidas de su instituci√≥n”

Sin embargo “el Presidente manifest√≥ que no se entregar√≠a, pero que podr√≠a conversar con los Comandantes en Jefe si se establec√≠an condiciones propicias, mensaje que confiaba a sus edecanes, pero que, en todo caso, √©l ya hab√≠a tomado una determinaci√≥n y ella era que no se entregar√≠a, y de acuerdo al relato de los intervinientes, √©ste habr√≠a efectuado un gesto mostrando la metralleta que ten√≠a en su mano, se√Īalando que con ella se defender√≠a hasta el final”.

El juez Carroza relata que “a las 11:50 horas se produjo el ataque a√©reo y terrestre en su contra, a cargo del Grupo N¬į7 de la Fuerza A√©rea de Chile, acci√≥n que provoca el incendio inmediato del recinto y las destrucci√≥n parcial de las instalaciones del segundo piso”.

Ante esto, “el Presidente Salvador Allende, quien portaba para su defensa un casco y una metralleta, sube al segundo piso de La Moneda con todos los que lo acompa√Īaban y atendida la situaci√≥n de peligro que se viv√≠a y con la finalidad de evitar la p√©rdida innecesaria de vidas, les ordena su rendici√≥n y la salida inmediata del Palacio, acordando que el grupo formara una columna que ir√≠a avanzando desde el pasillo del segundo piso hasta la puerta de calle Morand√© 80, donde los esperaban los efectivos militares”.

Posteriormente, “el mandatario, luego de ordenar el abandono del lugar, se retira hasta el final de esa fila y se dirige al ‘Sal√≥n Independencia’, cerrando la puerta. Una vez en su interior, se sienta en un sof√°, coloca el fusil que portaba entre sus piernas y apoy√°ndolo en su ment√≥n, lo acciona, falleciendo en forma instant√°nea producto del disparo recibido”.

“Su cuerpo a consecuencia de esta acci√≥n, qued√≥ en una posici√≥n tal que su cabeza se carg√≥ hacia la derecha e inclin√≥ sobre el t√≥rax. La b√≥veda craneana tuvo una p√©rdida importante de masa encef√°lica que queda disgregada en el suelo y en el muro ubicado a sus espaldas”, detalla el fallo.

Sobre c√≥mo encuentra el cad√°ver del Presidente Allende, el juez Carroza relata que “habi√©ndose iniciado la evacuaci√≥n y rendici√≥n del resto de ocupantes de La Moneda, miembros del Ej√©rcito suben al segundo piso e ingresan al sal√≥n presidencial, oportunidad en que advierten la existencia del cad√°ver del mandatario acompa√Īado por el doctor Carlos Guij√≥n Klein, el que luego de identificarse narra los hechos que le correspondi√≥ apreciar.

Carroza aclara que de la supuesta asistencia a la muerte por parte del entorno cercano del Mandatario se descarta bajo el siguiente razonamiento “de los innumerables relatos que constan en la causa denominada episodio de ‘La Moneda’, o en el expediente incoado por la Justicia Militar y en √©ste, no se deriva antecedente alguno del que pueda colegirse que hubo participaci√≥n de alg√ļn miembro del Grupo de Amigos Personales del Presidente u otro colaborador, en la acci√≥n que priv√≥ de la vida al Presidente Salvador Allende Gossens”.

Sobre esto agrega que “aquellos que se dice estaban en el √ļltimo momento con el Presidente, se encuentran desaparecidos o sin vida, por lo que no puede evidenciarse ni justificarse una acci√≥n como la que se supone de terceros. Por lo dem√°s, en an√°lisis efectuado en el informe de los peritos nacionales e internacionales se manifiesta y explica que no cabe concluir la posibilidad de haberse disparado otra arma que no fuera la que se encontr√≥ en poder del Presidente Allende, ni tampoco se manifiesta y explica la acci√≥n de terceros para ultimarlo”, sostiene el juez en su sentencia.

A su vez, sobre la tesis que la muerte la produjo el grupo de militares que asaltaron el Palacio de La Moneda, esta idea se desestim√≥ bajo la siguiente premisa de que “los primeros efectivos militares en llegar son los que se encuentran con el Doctor Guij√≥n y el cuerpo del mandatario, los testimonios de numerosos testigos lo corroboran, sin que haya ninguno que pueda avalar la tesis del enfrentamiento. Por otro lado, el informe del Servicio M√©dico Legal entrega una descripci√≥n detallada de las lesiones que presentaban los restos al ser examinados y puede constatarse con absoluta certeza, que √©stos no presentaban otras heridas que no fueran las de su rostro, descartando con ello la posibilidad de alg√ļn enfrentamiento”, sostiene Carroza.

As√≠ entonces, dice el juez Carroza, el Presidente Allende s√≥lo pudo haberse suicidado, ya que “con relaci√≥n a las declaraciones policiales de los Detectives escoltas, de la Brigada La Moneda, se estableci√≥ de igual forma, que don Salvador Allende, efect√ļa un peque√Īo discurso, despidi√©ndose de todos sus colaboradores, quienes presenciaron el momento en que el ex Presidente ingresa solo al referido sal√≥n, escuch√°ndose a continuaci√≥n uno o dos disparos, instante en que hace ingreso al sal√≥n el funcionario de la PDI, don Gustavo Basaure Barrera, ve al Mandatario, sentado solo en un sof√°, con una herida en la regi√≥n mentoniana, apreciando un fusil entre sus piernas”.

“Que, la referida versi√≥n, es confirmada por el Detective Reinaldo Hern√°ndez Tarife√Īo, quien tambi√©n confirma que el Presidente Salvador Allende, se encontraba solo cuando ingresa al sal√≥n Independencia y casi inmediatamente escucha uno o dos disparos, observando posteriormente por una fracci√≥n de segundos, el cad√°ver de don Salvador Allende, sentado en un sof√°, sin otras personas al interior del referido sal√≥n” se√Īala el juez.

Por lo mismo, Carroza concluye que “se encuentra acreditado en autos, con la profusa prueba producida durante el sumario, como tambi√©n de las piezas de los procesos Episodio La Moneda y de la Justicia Militar, que se tuvieron a la vista y cuyas copias digitales se incorporaron a √©ste expediente, que los hechos que significaron la muerte del Presidente Salvador Allende Gossens provienen de un acto deliberado en el que, voluntariamente √©ste se quita la vida y no hay intervenci√≥n de terceros, ya sea para su cometido como para su auxilio, estim√°ndose en consecuencia que estos no ser√≠an constitutivos de delito”, finaliza la sentencia del ministro Carroza.

Tendencias Ahora