Pablo Neruda fue elegido senador por la provincia de Tarapacá y Antofagasta en 1945, mismo año en que se le otorgó el Premio Nacional de Literatura.

En 1948, la dictadura de Gabriel González Videla declaró al Partido Comunista como ilegal. Paralelo a ello Neruda, militante comunista, publicó en el diario El Nacional de Venezuela -el 27 de noviembre de 1947- un artículo que a la postre se transformaría en una de sus obras mas reconocidas “Yo Acuso”. Ese escrito apareció posteriormente en México como folleto con el título “Carta a México”, publicado por el Fondo de Cultura Popular, editorial del Partido Comunista Mexicano.

En el artículo, Neruda acusaba a González Videla de traidor a la patria y de renegar de los comunistas que lo habían ayudado a llegar a la presidencia, a quienes González Videla envió en centenares hasta los campos de concentración en Pisagua.

Neruda fue acusado de ultrajar a Chile y de calumniar e injuriar al Presidente, lo acusaron de traición a la patria. De acuerdo al libro de José Miguel Varas, “Neruda Clandestino”, el vate se refugia en la embajada mexicana, pero desde el gobierno central de ese país llega la orden que a Neruda no se le dará asilo.

El 2 de febrero de 1948 –escribe Varas– llega a Portillo, en la cordillera de Los Andes, un automóvil con patente de Valparaíso, en el que viajaban el senador Neruda y los diputados comunistas Humberto Abarca y Andrés Escobar, pero no los dejaron cruzar la frontera.

Ese mismo día se ordena el desafuero del senador Neruda y se dicta orden de detención.

A partir de ese episodio, Neruda y su esposa de ese entonces, Delia del Carril, comienzan su clandestinidad, siendo resguardados y protegidos por agentes del Partido Comunista y otros amigos que se transformaron en una verdadera red de protección, la que logró burlar a los efectivos del gobierno de González Videla.

Ese año 1948, Neruda fue protegido en una casa de Valparaíso, de la cual poco se sabe (o no se quiere contar). Allí fue refugiado en un sótano. Incluso en el Canto General hay algunos versos que podrían interpretarse como que fueron inspirados en lo único que podía ver desde la breve perspectiva que le daba la pequeña ventana de ese sótano, las piernas, zapatos y los pasos de las personas que pasaban por la vereda fuera de la vivienda.

No hay registros concretos de cuánto tiempo estuvo oculto en este sótano el poeta, ni cuando salió de él. Lo que si se sabe -según el libro de Varas- es que Neruda “con una espesa barba y un documento de identidad a nombre de Antonio Ruiz, ‘ornitólogo’, atravesó a caballo la cordillera de Los Andes con cinco de los suyos”.

El año 1970, Neruda llegó nuevamente a Valparaíso y fue a visitar la morada que lo cobijó en sus meses de clandestinidad, encontrándose con nuevos dueños. A la época una niña de escasos 13 años lo recibió y cual fue su asombro cuando era el Premio Nobel quien estaba en la puerta de su casa.

María Teresa Aguilera, inspirada por los relatos de Neruda se convirtió en profesora y en una ferviente admiradora del vate. Con los años ha intentado en reiteradas ocasiones en transformar la vivienda y especialmente el sótano en lo que ella ha soñado como “El refugio del poeta”, un centro turístico cultural que se desarrolla a partir de la existencia de esta vivienda de carácter patrimonial que cuenta con el atractivo de haber albergado al poeta Pablo Neruda en una especial etapa de su vida, donde compuso parte de su magistral obra: El Canto General.

El proyecto pretende desarrollar en esta casa,un emprendimiento cultural que se inserte en la oferta y demanda turística que tiene Valparaíso como ciudad patrimonial. El proyecto contempla visitas al sótano que acogió al poeta, colección de algunos objetos, la creación de un espacio de uso múltiple que sirva de galería de arte permanente y sala de reuniones y multimedia, que pueda acoger diversas manifestaciones culturales.

Esta es, hasta el momento, la única casa conocida en la que se sabe estuvo Neruda en esa época. Las otras viviendas donde estuvo oculto se han perdido en el tiempo, por lo tanto además de ser un tema relevante desde el punto de vista de los seguidores de Neruda, también lo es desde el punto de vista histórico.

Escucha a continuación la entrevista a María Teresa Aguilera.