Notas
Equipo jur√≠dico de Chile critica interpretaciones de Per√ļ e intentos de opacar acuerdo de 1952
Publicado por: Gerson Guzm√°n
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Este viernes comenz√≥ el alegato final de etapa oral del juicio llevado a cabo en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, donde Per√ļ interpuso una hist√≥rica demanda contra Chile por el l√≠mite mar√≠timo que separa a ambos pa√≠ses.

En esta sexta y √ļltima etapa, el equipo jur√≠dico chileno reafirmar√° la postura en torno a la existencia de tratados mar√≠timos reconocidos por uso, entregando en extenso la d√ļplica, tras lo cual no habr√° otra oportunidad para dar argumentos ni tampoco para apelar ante la decisi√≥n de los jueces, la cual ser√° entregada a mediados de 2013.

Per√ļ reconoci√≥ tratado pero intenta opacar sus alcances

El primero en hablar durante esta jornada fue el abogado australiano James Crawford, quien critic√≥ la √ļltima presentaci√≥n peruana de Alain Pellet y se enfoc√≥ nuevamente en los acuerdos de 1952 y 1954, puntos centrales de los alegatos debido a su car√°cter de tratado lim√≠trofe afirmado por nuestro pa√≠s y criticado por Per√ļ.

El jurista asegur√≥ que si aceptamos los argumentos entregados el martes, estar√≠amos haciendo caso omiso del art√≠culo 4 de la Declaraci√≥n de Santiago de 1952, esto acorde a “la nueva interpretaci√≥n de Per√ļ”, la cual simplemente “es sorprendente” y se basa en “supuestos de derechos de equidistancia anacr√≥nicos”.

Luego fue el turno de David Colson, quien en una breve presentaci√≥n afirm√≥ que los argumentos de Per√ļ terminaban beneficiando a Chile, ya que su enfoque en la metodolog√≠a de los arcos de c√≠rculo y en la imagen de las 200 millas, termina por apoyar la postura de nuestro pa√≠s.

Asimismo se sum√≥ a las cr√≠ticas al franc√©s Alain Pellet, quien en su defensa a Per√ļ reconoci√≥ la condici√≥n de tratado del documento de 1952 pero asegur√≥ que no define l√≠mites mar√≠timos. “No ha comprendido que la argumentaci√≥n va en su contra y apoya el argumento de Chile ante esta Corte”, sentenci√≥.

M√°s tarde expuso Luigi Condorelli, que aseguro que Per√ļ ha construido argumentos para justificar lo injustificable y ha intentado disfrazar los tratados para disminuir su impacto.

Es as√≠ como el abogado abord√≥ el de 1954, se√Īalando que este intentaba materializar la intenci√≥n de 1952 para suscribir acuerdos y convenios para la aplicaci√≥n de principios relativos a la soberan√≠a.

“Las referencia explicita al art√≠culo 6 de la Declaraci√≥n de Santiago es evidente, y esto contribuye a explicar porque los acuerdos de 1954 se destinan a poner en practica estos √ļltimos, complet√°ndolos en lo necesario, pero excluyendo de entrada toda modificaci√≥n o alteraci√≥n… Nada justifica la afirmaci√≥n peruana, seg√ļn la cual los instrumentos en cuesti√≥n ser√≠an provisionales o transitorios”.

Solidaridad de los países ante amenazas externas

Asimismo se sum√≥ la defensa Pierre-Marie Dupuy. El franc√©s se√Īal√≥ que hay dos aspectos a distinguir en los efectos de los tratados del 52 y 54, indicando que son una fuente de obligaciones reciprocas y que se aplican como tratados de forma objetiva.

Dupuy indic√≥ adem√°s que los tres pa√≠ses que suscribieron el acuerdo de 1952 ten√≠an conciencia del resultado de la instancia, e indic√≥ que el acuerdo de 1952 es un primer golpe a la doctrina del objetor persistente. “La declaraci√≥n de Santiago es una estrategia normativa que, en este caso, prosper√≥”, indic√≥.

Finalmente se√Īal√≥ que es importante recalcar el car√°cter solidario de un tratado como el cuestionado acuerdo, que deb√≠a dejar de lado las secuelas de la Guerra del Pac√≠fico y unir a tres pa√≠ses igualmente desarrollados.

En el documento se puede observar como se manifiesta “la solidaridad de los estados ribere√Īos occidentales frente a la codicia de altura de pabellones extranjeros”. Es as√≠ como Dupuy grafic√≥ la construcci√≥n de los textos que delimitaron el comportamiento mar√≠timo internacional durante las √ļltimas d√©cadas. “No se puede construir la equidad poniendo en tela de juicio la solidaridad”, sentenci√≥.

El Hito 1 y el inexistente punto concordia

Tras un receso de 20 minutos tom√≥ la palabra el abogado Jan Paulsson, que se enfoc√≥ en la discusi√≥n por el Hito 1 y explic√≥ en detalle la creaci√≥n del punto de concordia, el cual no exist√≠a y Per√ļ sac√≥ a la luz s√≥lo a partir del 2005.

Paulsson aclar√≥ como Per√ļ a tratado de utilizar el punto para modificar la frontera, la cual hist√≥ricamente ha sido tomada desde el Hito 1 que se encuentra en tierra, al contrario de la nueva posici√≥n peruana que apunta al punto en el mar.

“Per√ļ insiste en que una frontera terrestre requiere un punto de concordia en la l√≠nea de marea baja” se√Īal√≥, afirmando el vecino pa√≠s “quiere convencernos de que toda la frontera mar√≠tima del Hito 1 debe considerarse una imposibilidad jur√≠dica”.

Sea como sea el abogado record√≥ que la Corte Internacional de Justicia ” no necesita ni puede ocuparse de la frontera terrestre”.

Finalmente fue el turno del abogado Giorgios Petrochilos que retomó el tema de los tratados y el uso histórico del territorio marítimo.

Adem√°s se√Īal√≥ que los argumentos de la vecina naci√≥n “no se sostienen en base a sus pruebas”, pero que s√≠ dan fe de que respet√≥ el l√≠mite del paralelo.

Petrochilos cerr√≥ la jornada afirm√≥ que “el significado ordinario de las palabras l√≠mite mar√≠timo es l√≠mite mar√≠timo” y enfatizando que “la ley es muy clara y habla de l√≠mite fronterizo”.

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