Con apenas 5 años, el pequeño Keith O’Dell juega billar como todo un profesional. Su talento es tal que incluso ha aparecido en diversos medios de comunicación en el mundo donde lo catalogan como un niño prodigio.

Y cómo no si Keith comenzó a explorar el pool cuando aún usaba pañales y tenía sólo 2 años, llamando la atención de los más experimentados que ya quisieran tener la misma capacidad.

Entre los datos curiosos, este incipiente jugador debe subirse a una silla para alcanzar la mesa de pool, y además ocupa ésta para comer. No se despega de ella, asegura su familia y es el miembro más joven de la Asociación Americana de Pool (APA).

No obstante hay que destacar que el deporte es algo que el pequeño de Nueva York lleva en sus genes, pues sus padres y abuelos son destacados jugadores de pool.

http://youtu.be/H7B1NhceHEg