La prensa portuguesa pasó de criticar duramente a Cristiano Ronaldo tras su falta de gol de los anteriores partidos a cubrirlo de elogios este lunes, como jugador “enorme y genial” tras su doblete del domingo ante Holanda (2-1), que permitió el pase a cuartos de la Eurocopa.

“Grande Portugal, Ronaldo enorme”, tituló el diario deportivo A Bola. “Con un Cristiano Ronaldo así, nadie puede detener a Portugal”, sentenció el periódico, calificándolo, en plena euforia, de “supergenio”.

“Una estrella galáctica y un equipo de gigantes”, escribía su competidor Record en su análisis de la actuación de los jugadores portugueses, que lograron remontar un tanto adverso y sellar la clasificación gracias al astro del Real Madrid.

“¡Tomad esa!”, publicaba el periódico en su portada, sobre una foto de CR7 festejando el gol, respondiendo en lugar del capitán a las duras críticas que tuvo que escuchar por su falta de efectividad ante Dinamarca.

Cristiano Ronaldo “reaccionó en plan campeón y fue determinante”, estimó también A Bola, que destacó que se había convertido en el primer portugués en marcar en cinco grandes torneos internacionales diferentes.

Según el periódico, “la mayor estrella portuguesa del momento desafía al resto de estrellas de nuestra historia”.

“El genio de Ronaldo exprime la naranja”, exclamaba el periódico popular Correio da Manha después de la victoria contra los finalistas del último Mundial.

Para el diario de referencia Publico, “Ronaldo vuelve a la Eurocopa y Portugal sobrevive con clase al grupo de la muerte”.

“Ronaldo fue un huracán”, escribía el cronista Bruno Prata, que unos días antes había dicho que la gran estrella nacional necesitaba “un psicólogo” para combatir la ansiedad.

CR7 superó una vez más sus propios límites. Marcó dos goles y lideró al equipo, con clase, hasta la victoria, resumió el Diario de Noticias, subrayando que “Ronaldo calla a sus detractores con dos goles y una actuación de Balón de Oro”.

Eso último es una referencia a los intentos de Cristiano de brillar en esta Eurocopa para poder hacer méritos que le permitan ser el mejor de año y arrebatar, tras tres años, el principal galardón individual del fútbol al argentino Lionel Messi (FC Barcelona), su eterno gran rival.