Notas
El eco-impuesto o el impuesto a los males
Publicado por: Alejandra Jara
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A fines de febrero, el Gobierno present√≥ el documento ‚ÄúEstrategia Nacional de Energ√≠a 2012-2030‚ÄĚ, donde plantea la decisi√≥n de impulsar una ‚Äútributaci√≥n a los males‚ÄĚ, es decir, un eco impuesto a la generaci√≥n m√°s contaminante.¬†Este concepto, en general, es compartido por la Comisi√≥n Ciudadana T√©cnico Parlamentaria (CCTP) y desarrollado en toda su extensi√≥n en el documento ‚ÄúChile necesita una gran reforma energ√©tica‚ÄĚ, difundido en noviembre del a√Īo pasado.¬†
 
El tema reflot√≥ la semana pasada, cuando la Ministra de Medio Ambiente, Mar√≠a Ignacia Ben√≠tez, destac√≥ que la reforma tributaria que propone el Gobierno de Sebasti√°n Pi√Īera permitir√° incorporar en una ley instrumentos econ√≥micos para promover directamente el cuidado del medio ambiente.

Se argumenta, por parte de quienes se oponen al eco-impuesto,  que no se necesita, pues la industria eléctrica ya está haciendo lo suyo, con la inversión programada mil millones de dólares para cumplir con la reciente norma que rige las emisiones atmosféricas de las termoeléctricas. Pero olvidan mencionar que esa norma dejó fuera los metales pesados, que resultan tan o más perjudiciales para la salud de la población.

La CCTP analizó el efecto sobre la salud, la agricultura, los cursos de agua (ríos y lagos) y las obras civiles resultante de las emisiones contaminantes que se producen a pesar de la aplicación de la citada norma, planteando no solo la urgencia por imponer un eco-impuesto, sino que además el monto que se debería cobrar a las fuentes contaminantes por las externalidades negativas que su actividad provoca.  

Los opositores al eco-impuesto argumentan, además, que éste es discriminatorio al afectar sólo a las centrales termo-eléctricas, ignorando que ellos se deben aplicar a todo tipo de fuentes emisoras, por ende estos impuestos deben estar incorporados al precio del combustible, lo que actualmente ocurre con el Impuesto Específico a los Combustibles, que contribuye a paliar, en parte, las externalidades negativas del transporte. 

Quienes se oponen a esta tributaci√≥n omiten se√Īalar que los beneficios de los eco-impuestos contribuyen a mejorar el bienestar de la sociedad en su conjunto y que los principales socios comerciales de Chile, est√°n asumiendo, con fuerza creciente, la reducci√≥n de la huella de carbono como un elemento clave de la comercializaci√≥n de los productos que se transan en el mercado mundial.

Frente a la eventualidad de que los eco-impuestos tengan un efecto sobre los precios de bienes y servicios, podemos afirmar que ello ocurriría por una sola vez y que tampoco es seguro que ocurra, ya que el impuesto reforzará la importancia de la eficiencia energética y de las energías renovables las que contribuirán a reducir los gastos en energía de las empresas y de las familias.

M√°s a√ļn: la aplicaci√≥n de un eco-impuesto tendr√° impactos beneficiosos en distintos √°mbitos, pues por un lado permitir√° sincerar los precios de las distintas alternativas energ√©ticas,¬†y por el otro,¬†reducir√° los gastos en salud, tanto del Estado como de las personas. A consecuencia de esto, mejorar√° la productividad de la econom√≠a al reducir los d√≠as perdidos por enfermedad. Tambi√©n reducir√° las futuras barreras a nuestras exportaciones resultantes de una alta huella de carbono y favorecer√° el desarrollo de una matriz energ√©tica m√°s limpia, reforzando las opciones de la eficiencia energ√©tica y de las energ√≠as renovables no convencionales.

Por Pedro Maldonado y Rodrigo García Pizarro
Comisión Ciudadana Técnico-Parlamentaria Para La Política y La Matriz Eléctrica (CCTP)

 

Pedro Maldonado es Acad√©mico del Instituto de Asuntos P√ļblicos de la Universidad de Chile. Rodrigo Garc√≠a Pizarro es Director de la Asociaci√≥n Chilena de Energ√≠as Renovables

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