El papa Benedicto XVI pidió este martes a unos 30.000 jóvenes europeos que se reunirán a partir del miércoles en Berlín, invitados por la comunidad ecuménica de Taizé, que “se liberen de la esclavitud del miedo” para involucrarse en la sociedad.

Los jóvenes, llegados principalmente de Europa, estarán en la capital alemana hasta el 1 de enero en busca de una “nueva solidaridad”.

En un mensaje difundido por la Radio Vaticano y en la web de Taizé, el Pontífice animó a los jóvenes, en un contexto de crisis económica y financiera, a “abrir caminos de confianza en cualquier parte del mundo”, destacando que “la confianza no es una ingenuidad ciega”.

“Al liberaros de la esclavitud del miedo, esta confianza (…) os hace más perspicaces y más disponibles para actuar ante los numerosos desafíos y dificultades que deben enfrentar los hombres y las mujeres hoy en día”, rezaba el mensaje.

Otras personalidades mandaron mensajes a los jóvenes, como el patriarca de Constantinopla Bartolomé I, el de Moscú, Kiril, el arzobispo de Canterbury Rowan Williams, el secretario general de la Federación Luterana Mundial Martin Junge, el secretario del Consejo Ecuménico de Iglesias (COE) Olav Fyske-Tveit, el secretario general de la ONU Ban Ki-moon y la canciller alemana Angela Merkel.

Estos encuentros, impulsados desde 1978 por los hermanos Taizé en ciudades europeas y creados por el protestante suizo Roger Schutz (1915-2005), fundador de esta comunidad ecuménica instalada en Borgoña, están dirigidos a jóvenes que buscan la espiritualidad.