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Estudio UDP: Donantes de órganos bajan al 36% por temor a la transparencia del sistema
Publicado por: C√°mara de Diputados
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La investigaci√≥n realizada por las facultades de Medicina y Econom√≠a de la Universidad Diego Portales se√Īala que s√≥lo un 36% de los chilenos est√°n dispuestos a ser donantes de √≥rganos, cifra que ha ido en descenso en los √ļltimos a√Īos fundamentalmente por temores relacionados con la transparencia del sistema.

Durante la Conferencia “Por qu√© los chilenos no donamos nuestros √≥rganos”, dictada por el doctor Marcelo Mu√Īoz -coordinador de Bio√©tica de la Facultad de Medicina y experto en trasplante de √≥rganos- se dio a conocer los resultados obtenidos del estudio sobre la donaci√≥n de √≥rganos en la poblaci√≥n chilena, realizado por las Facultades de Medicina y de Econom√≠a y Empresa de esta universidad.

Marcelo Mu√Īoz indic√≥ que el estudio surgi√≥ para analizar la ca√≠da sistem√°tica en los √≠ndices de donaci√≥n de √≥rganos para trasplantes en los √ļltimos a√Īos, por lo que se realiz√≥ una evaluaci√≥n exploratoria sobre el nivel de conocimiento que la comunidad de la ciudad de Santiago tiene sobre este tema.

En el estudio ‚Äďque se realiz√≥ en 32 comunas de Santiago entre el 3 y 4 de octubre del a√Īo 2010- participaron 630 personas entre 16 a 65 a√Īos de todos los grupos socioecon√≥micos.

Los resultados de la encuesta indican que el 75% no sabe de la ley, y el 25% la conoce en alg√ļn modo, es decir, 3 de cada 4 personas desconoce el detalle de la iniciativa legal. Las cifras disminuyen en los grupos socioecon√≥micos m√°s bajos, no habiendo mayor diferenciaci√≥n entre sexos.

A√ļn cuando al ser entrevistados 9 de cada 10 personas dijeron tener disposici√≥n a donar, a la hora de presentarles una situaci√≥n real, la cifra se redujo a 4 de cada 10.

El 46% de quienes están en desacuerdo con la donación de órganos para trasplante, plantea temores relacionados con el manejo de la situación post-donación (negocio/poca transparencia) y pre-donación (dejen morir para aprovechar sus órganos, temor que se da con mayor fuerza entre mujeres).

Un 47% rechaza la donación por creencias religiosas asociadas a no alterar el cuerpo después de la muerte. Otro 46% arguye razones de inequidad, falta de transparencia y desconfianza en el sistema de donación-trasplante.

El estudio tambi√©n hizo un an√°lisis comparativo con otra investigaci√≥n realizada el a√Īo 1999 por la empresa de investigaci√≥n de mercados, CORPA, que entrevist√≥ a 308 personas, sin incluir el grupo socioecon√≥mico m√°s bajo (E).

En este análisis se desprende que baja la proporción de quienes están dispuestos a donar órganos de 51% a 36% y aumenta considerablemente quienes no están dispuestos a donar, de 11% a 28%. También aumenta la proporción de quienes están inscritos como donantes, de 7% a 31%.

En la contabilidad final de los √ļltimos once a√Īos se observa una p√©rdida por el creciente aumento de aqu√©llos que se declaran como no donantes. Si en el a√Īo 1999 representaban el 12% (1 de cada 10 personas), hoy son un tercio del total (32%).

Sin embargo, en 11 a√Īos se logr√≥ que la mitad de la poblaci√≥n de Santiago mayor de 15 a√Īos (49%) -que desconoc√≠a la forma de convertirse en donante de √≥rganos para trasplantes- disminuyera al 8%, y que la que casi la totalidad de la poblaci√≥n conociera la instancia legal para transformarse o no en un donante.

A la luz de estos resultados parecería que a la idiosincrasia de un ciudadano chileno le es más adecuada una legislación en que el acto de donación fuera un acto positivo o explícito, y no una ley que implique una donación universal (o tácita) como es la actual legislación.

En resumen, los ciudadanos dicen estar de acuerdo o tienen una inclinaci√≥n favorable para la donaci√≥n de √≥rganos para trasplante, pero no quieren ser donantes de este ‚Äúsistema‚ÄĚ o institucionalidad vigente. Y esta actitud se hace m√°s evidente cuanto m√°s descendemos en los grupos socioecon√≥micos (bajos D-E).

Al respecto, el doctor Mu√Īoz indic√≥ que ‚Äúcuando los n√ļmeros indican que la tasa de donante efectivo va en un descenso absolutamente constante, uno no puede felicitarse de lo que ha estado haciendo, definitivamente uno se tiene que preguntar cu√°nto m√°s debimos haber hecho y qu√© es lo que debemos hacer‚ÄĚ.

En ese sentido, se√Īala que ‚Äúme parece que se debiera incluir desde que c√≥mo uno se acerca a la familia a solicitar, a pedir √≥rganos, por ejemplo y tambi√©n a resguardar la dignidad no solamente de la persona que est√° en una situaci√≥n muy dram√°tica esperando un √≥rgano, sino tambi√©n de la familia que est√° presenciando el fallecimiento de su familiar, y a la cual hay que ir a solicitarle los √≥rganos‚ÄĚ.

Respectos de sugerencia o ajustes a la ley, el facultativo indica que ‚Äúla ley tiene una cosa positiva, que es el resguardo a la confidencialidad‚ÄĚ. ‚ÄúY en lo negativo es esta situaci√≥n de solidaridad impuesta o altruismo t√°cito, me parece que no va con la idiosincrasia, no va con los n√ļmeros obtenidos en nuestro estudio. Y uno podr√≠a sugerir una audacia legislativa solicitando que se vuelva a la situaci√≥n previa‚ÄĚ.

Durante la conferencia, expuso también el Dr. Javier Domínguez, quien agregó al estudio en análisis, que en conjunto con la Facultad de Economía de la Universidad Católica se hizo una investigación donde los resultados indican que el Estado podría ahorrarse 10 millones de dólares si invierten en donación.

‚ÄúCalculamos que anualmente es la cantidad de dinero que se ahorra el Estado por tener un paciente trasplante versus que mantenerlo con di√°lisis. Porque la alternativa del trasplante renal es la di√°lisis, y por lo tanto, hoy en d√≠a, dado que el Estado financia el 100% de las di√°lisis de los beneficiarios de FONASA ya est√° gastando esa plata‚ÄĚ, expres√≥.

‚ÄúEl estudio demuestra que por cada paciente que se trasplanta el Estado ahorra 28 mil d√≥lares, y por lo tanto, si nosotros aumentamos la donaci√≥n vamos cada vez a ahorrar m√°s dinero‚ÄĚ.

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