El mandatario Barack Obama podría anunciar esta semana su candidatura a la reelección para los comicios presidenciales de Estados Unidos del próximo año, una postulación que podría verse favorecida por la aparente recuperación de la crisis económica.

Hasta ahora, la presidencia había guardado silencio sobre las intenciones reeleccionistas de Obama para un segundo mandato de cuatro años, pero durante las últimas semanas se han multiplicado las alusiones acerca de su candidatura, que ya no es secreto para nadie.

En enero, un portavoz de la Casa Blanca había dicho que era “probable” la eventual candidatura de Obama para las elecciones presidenciales de noviembre 2012.

Varios medios estadounidenses hablaron durante el fin de semana de una posible oficialización de los planes de Obama a principios de la semana próxima.

Según el diario Politico, que cita a “fuentes demócratas”, Obama tiene la intención de anunciar sus proyectos a sus partidarios a través de correos electrónicos, a principios de la semana próxima.

Por su parte, el Chicago Sun-Times, uno de los diarios del ex feudo de Obama en Illinois (norte), informó que el actual presidente estadounidense efectuará el lunes su inscripción en la oficina federal electoral.

Tal como lo hizo en 2007-2008, Obama instalará el bastión de su campaña en Chicago y no en Washington, para reanudar los lazos con los militantes de base del Partido Demócrata, cuya contribución y voluntariado fueron un factor determinante para su victoria.

Varias personalidades de gran influencia que formaron parte del equipo que llevó a Obama al poder renunciaron recientemente a sus puestos en la Casa Blanca para integrarse en la estructura de Chicago.

Algunas de estas personalidades son el estratega David Axelrod y Jim Messina, quien dirigirá una campaña que buscará recaudar entre 750 y 1000 millones de dólares, según Politico.

La victoria histórica de Obama, primer presidente negrio de Estados Unidos, que derrotó al republicano John McCain en noviembre 2008, había sido atribuida a la crisis de Wall Street, que estalló en plena campaña.

Pero una vez en el poder, Obama tuvo que afrontar la consecuente crisis en la economía real y un índice de desempleo que superó el 10% a finales de 2009, pese a la promulgación de un plan de emergencia.

Los sondeos de opinión mostraron que los estadounidenses reprocharon la lentitud de la recuperación económica a Obama, cuya popularidad bajó, aunque se mantiene relativamente estable, oscilando entre 45% y 48%, según las encuenstas.

Esta disminución de popularidad del presidente contribuyó a la derrota de los demócratas en las elecciones legislativas de noviembre 2010.

Sin embargo, las últimas cifras sobre el desempleo mostraron el viernes los niveles más bajos desde hace dos años, lo que podría ayudar a Obama a convencer a sus electores sobre la eficiencia de su estrategia, contraria a la de los republicanos, mayoritarios en la Cámara de Representantes tras el comicio de 2010, que buscan recortar los gastos.

Normalmente, ningún adversario de talla considerable disputará a Obama la investidura demócrata en la convención presidencial de Charlotte (Carolina del Norte, sur), a principios de septiembre 2012.

Sin embargo, existen especulaciones sobre el nombre del republicano que disputará la presidencia con Obama, quien cumplirá 50 años el año entrante.

Hasta ahora, sólo Tim Pawlentyuna, ex gobernador de Minesota (norte), expresó formalmente su interés postularse a la presidencia.

Por su parte, Newt Gingrich, ex presidente de la Cámara baja, considera la posibilidad, mientras que el ex gobernador de Massachusetts (noreste), Mitt Romney, que fue vencido por McCain en 2008, parece decidido a lanzarse.

La Constitución estadounidense limita a dos el número de mandatos presidenciales de cuatro años. Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, sólo un demócrata a efectuado dos mandatos completos: Bill Clinton, de 1993 a 2001.