Notas
Conaf y la conservación de la biodiversidad
Publicado por: Tu Voz
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Se acaban de enviar al Congreso dos proyectos de ley que afectan profundamente al sector forestal y a la conservaci√≥n de la biodiversidad. El plan del Gobierno es claro: quitarle el Sistema Nacional de √Āreas Silvestres Protegidas del Estado (Snaspe) a Conaf, creando un servicio nuevo que estar√° bajo el alero del Ministerio de Medio Ambiente.

Esta podría ser una excelente noticia si uno supiera que bajo el Ministerio de Medio Ambiente las cosas van a estar mejor. Sin embargo, y tras la oscura experiencia que el país ha tenido con el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental y toda la trama de intereses políticos y económicos que hay al interior de este sector, inquieta que nuestros parques, reservas y monumentos naturales vayan a parar ahí.

Si bien Conaf no ha estado libre de cuestionamientos y polémicas, si se analiza la relación entre la gestión del Snaspe y el presupuesto de Conaf para estos fines, las conclusiones son muy positivas. Esta institución ha sido capaz de mantener más o menos bien resguardada una enorme extensión de nuestro territorio (más o menos un 19%) con un presupuesto paupérrimo, gracias al empuje de sus profesionales y al sacrificio de sus guardaparques, entre otras cosas.

Desafortunadamente, la institucionalidad ambiental chilena, desde su creaci√≥n, ha estado orientada a facilitar y legitimar las inversiones m√°s que a velar por la conservaci√≥n y el manejo sustentable de nuestros ecosistemas. Es extra√Īa esta afirmaci√≥n, pero desafortunadamente la evidencia indica que es cierto, ‚Äúnuestra institucionalidad ambiental no fue concebida para proteger el medio ambiente, como uno esperar√≠a, sino m√°s bien para legitimar la degradaci√≥n ambiental en funci√≥n del lucro‚ÄĚ.

Ejemplos hay much√≠simos: proyectos termoel√©ctricos, plantas de celulosa, y un largo etc√©tera. Hace pocos d√≠as el diario ‚ÄúEl Mostrador‚ÄĚ public√≥ un nuevo caso de corrupci√≥n asociada a autorizaciones ambientales, en torno a la aprobaci√≥n de una carretera entre Vitacura y Chicureo que pas√≥ por sobre el Parque Metropolitano, por cierto, degrad√°ndolo. Es triste pero es un hecho: la institucionalidad ambiental chilena est√° atravesada por el lobby de las grandes empresas y los intereses de los partidos pol√≠ticos.

El nivel de degradación de nuestros ecosistemas, especialmente en ciertas regiones del país, es una amenaza real a la conservación de la biodiversidad. Desafortunadamente hay especies emblemáticas como el zorro, el pájaro carpintero, etc., que cada vez son más escasas.

No podemos dejar algo tan importante como nuestras √°reas protegidas en manos de ‚Äúoperadores pol√≠ticos‚ÄĚ. Uno de los riesgos con estos proyectos de ley es que se debilite el rol del Sistema de √Āreas Protegidas, que se legitime la desafectaci√≥n de zonas en funci√≥n de proyectos productivos, que se “privaticen” algunas √°reas bajo la ideolog√≠a del libre mercado, etc., y que el objetivo de fondo de las √°reas protegidas, que es la conservaci√≥n de la biodiversidad, pase a un segundo plano.

En Chile todo est√° en venta, y obvio, quienes compran son el mismo 5% que es due√Īo del 80% del pa√≠s.
Mientras la Institucionalidad ambiental chilena siga “atrapada” por intereses pol√≠ticos y econ√≥micos no es conveniente que ellos asuman algo tan importante como la conservaci√≥n de la biodiversidad.

La soluci√≥n es otra: dotar a Conaf del presupuesto que necesita, porque si el objetivo es “mejorar” la protecci√≥n de los ecosistemas, como dijo el Presidente Pi√Īera hace algunas semanas, entonces aumenten el presupuesto de Conaf. ¬°As√≠ de simple!

René Reyes
Ingeniero Forestal
Estudiante de Doctorado Universidad de British Columbia, Canad√°.

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