El antes y después de Lisa McKay

El antes y después de Lisa McKay

Las adicciones son parte de la vida pero, en el caso de esta joven británica, estuvo a punto de costarle la suya: Lisa McKay, de 25 años y 120 kilos, era capaz de tomar 20 o más latas de Coca-Cola al día debido a una extraña adicción que no la dejaba dormir ya que, en medio de la noche, su sed y desesperación por beber el popular líquido la despertaban.

Aunque parezca insólito, McKay llegó a comparar su adicción con el alcoholismo y confesó que, pese a tener dos hijos pequeños, su amor por esta bebida incluso le impedía jugar con ellos luego de quedar atascada en un juego de una plaza cercana.

“Fue tan humillante. Trataba de lanzarme por el túnel con mi hijo, pero quedé atascada debido a mi peso”. Todo culpa de la Coca-Cola, la gran cantidad de azúcar que aporta y el hecho de que “mientras más la bebía, más hambre me daba”.

Luego de esta terrible experiencia en el área de juegos infantiles, la mujer supo que debía bajar de peso, por lo que se decidió a dejar su adicción por la bebida: “Cuando la dejé sufría del síndrome de abstinencia, (…) sentía escalofríos, pero no me vencí. Sabía que si comenzaba a beber no podría detenerme”.

Finalmente, todo se solucionó cuando se sometió a una operación de banda gástrica y dejó de consumir Coca-Cola, logrando bajar de 120 a 57 kilos: “Me siento fantástica ahora. Tengo muchísima energía y puedo correr detrás de mis hijos sin quedar atorada en cualquier parte”. Además, la mujer prohibió el consumo del adictivo líquido en su casa, por lo que sus hijos y su marido, Tom Fitzpatrick (32), tendrán que tomarla a escondidas (Vía DailyMail).

La británica y su familia

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