Miles de damnificados por el sismo que devastó en el 2009 a la ciudad de L’Aquila (centro de Italia), manifestaron este miércoles en el corazón de Roma para exigir la suspensión de impuestos y protestar por el abandono en que se encuentran, constató la AFP.

Durante la manifestación, que pasó frente a la céntrica residencia romana del primer ministro Silvio Berlusconi, 2 personas resultaron levemente heridas en choques con la policía, la cual impedía acceder a la plaza cercana y a la principal avenida que conduce a la sede del Parlamento.

Los manifestantes, cerca de 5 mil según medios locales, gritaban “Vergüenza, Vergüenza” contra el gobierno, al que acusan de haber autorizado a partir de diciembre el pago del 100% de los impuestos.

“Nos metieron en minúsculas y costosas casas prefabricadas en las que ya se cuela el agua y ahora no hay más dinero para la reconstrucción”, contó a la AFP uno de los manifestantes.

“Nos abandonaron, se gastaron todo el dinero en casas provisionales y ahora quieren que paguemos impuestos”, se quejó Ciro Improta, quien “perdió” sus dos apartamentos durante el terremoto que arrasó el casco medieval de L’Aquila el 6 de abril del 2009.

Los manifestantes piden que se mantenga el congelamiento de las hipotecas y se adopten medidas de apoyo al empleo y a la economía locales, así como una ley especial que contemple iniciativas para la reconstrucción y financiamientos.

Un total de 309 personas murieron por el terremoto y unas 30.000 no han podido regresar a sus casas ya que siguen viviendo en hoteles, apartamentos provisionales llamados “casas Berlusconi” a las afueras de la ciudad o cuarteles.