Viña 2026, noche cinco: Mon Laferte se vuelve de Platino en una jornada de perreo sinfónico

Viernes 27 febrero de 2026 | 06:00

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Agencia Uno

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Emilio Contreras

Periodista especializado en Cultura y colaborador de Magazine

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Una bulla de gritos de más de 10 mil personas exigiendo Gaviota de Platino fue lo primero que escuchó Mon Laferte en su regreso al Festival de Viña del Mar, ciudad que en esta estadía la declaró Hija Ilustre y le entregó el máximo galardón de su cita musical. Y todo esto cuando ni siquiera entonaba la primera canción de su show en Viña 2026.

Un recibimiento conciso y visceral para una presentación que tuvo eso y más: Laferte apenas pudo contener las lágrimas en sus primeras interacciones con el Monstruo, que a ratos la emocionó y le humedeció los ojos con muestras no de afecto, sino de amor.

Un primer segmento dedicado al disco ‘Femme Fatale’ y a algunos clásicos del repertorio, como “Tormento” y “Amor completo”, marcaron el tono desgarrado de una performance que desde el inicio se percibió distinta y con tintes de inolvidable. Un show que nunca abandonó esas emociones ni tampoco el concepto del elogiado álbum de 2025, que cuajó perfecto con el ánimo ambiente de la Quinta Vergara.

Uno de los momentos más simbólicos ocurrió cuando la oriunda de Gómez Carreño compartió escenario con dos promesas cumplidas del cancionero local: Akriila y Javiera Electra, que con juventud y talento convirtieron el pasaje en una suerte de bautizo artístico. Juntas cantaron ‘Pa’ Dónde Se Fue’, una pieza desoladora sobre el abandono paterno.

Lo que vino después, fue solo complicidad total: la estrella actual más brillante de la música chilena haciendo gala del momento más sofisticado de su carrera.

Cuando entraron los animadores para iniciar la maratón de gaviotas, Mon no aguantó y recibió en shock y entre lágrimas los premios del público (que la vio cantar “Amárrame” sin Juanes en escena).

Y al principio, no dijo absolutamente nada: con las mejillas rojas como su vestido al estilo Monroe, Laferte esperó que el Monstruo hiciera lo suyo y gritara “Plata”, “Oro” y “Platino” mientras aún buscaba una compostura para enfrentar el momento. “Quisiera darles las gracias al Festival por la oportunidad… Para mí el Festival fue un antes y un después en mi carrera”, confesó.

En su primer bis, y luego de cantar “Tu falta de querer”, ocurrió lo que todos esperaban: la alcaldesa Macarena Ripamonti se hizo presente para otorgarle la Gaviota de Platino; el mismo trofeo que antes recibieron Luis Miguel, Isabel Pantoja (en representación de Juan Gabriel), Los Jaivas y Myriam Hernandez.

Cuando por fin la tenía entre sus manos, Mon abrazó la gaviota contra el pecho y, con lágrimas aún cayendo sobre el rostro, intentó esbozar algo: “Es hermosa”.

“Solo quiero decirles que de verdad los amo: amo a mi público, a mi país, y lo único que deseo para cada una de las personas que están aquí es que sean felices… Chile, te amo”.

Piare con Pe: comedia, música y un debut a tono

Chistes de ciclotimia, de Carabineros, de maternidad, de lactancia y hasta de Cathy Barriga, entre otros temas, le bastaron a Piare con Pe para sortear con éxito su debut en el Festival de Viña del Mar.

Una presentación que tuvo la venia del Monstruo desde el inicio, al que sedujo con alusiones a la música popular, a Yandel y al reguetón (uno de los pilares temáticos de la noche cinco de Viña 2026).

Fue este, de hecho, uno de sus segmentos más aplaudidos: sus reversiones de himnos clásicos del género, que interpretó en modo rápido y cosechando carcajadas en galería y palco (incluido Pablo Chill-E). También cantó piezas de Myriam Hernández y de Marcianeke.

Un show de comedia con alma musical que cosechó gaviotas de Oro y Platino, y que mostró en su desenlace a una distendida Piare que sólo era goce sobre la Quinta Vergara. La rutina, para acentuar su tono musical, tuvo hasta un bonus track y cerró con una coreografía compuesta entre la comediante y miembros del público.

Yandel: perreo sinfónico en Viña 2026

A las 2:10 de la madrugada, Yandel y músicos de la local Sound Dreams Orchestra ofrecieron un perreo sinfónico que se convirtió, por lejos, en el mejor inicio de show en lo que va de Viña 2026.

“El teléfono”, “Sexy Movimiento”, “Rakata” y “Bailando la encontré” fueron solo algunos de los clásicos de un medley arrollador que hizo sacudir hasta al más ajeno del “reguetón de vieja escuela”; tal como el mismo Yandel lo definió el miércoles en su conferencia de prensa.

Un espectáculo de cierre con características de sobra para inaugurar cualquiera de las seis noches de Festival. Y no solo por la efectividad de sus canciones, sino también por el despliegue argumental de un espectáculo que, dirigido por el maestro Javier Mendoza (e intercalando pistas grabadas, música en vivo y los ritmos del reguetón), no desafinó en cuanto a perreo y jolgorio.

La aparición sorpresa de Kidd Voodoo fue el impulso definitivo de “Yandel Sinfónico”, show que cosechó gaviotas de Oro y Platino y que dejó a animadores, jurado y miles de espectadores perreando hasta la madrugada pese al frío y la semana hábil.

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